Nº 1831 lunes 22 de Junio de 2020



TEMA DE PORTADA



Se sacuden el estigma reputacional y se ponen al frente de la reconstrucción,
pero piden más ayudas, autonomía para gestionarlas y menos impuestos

Banqueros contra la crisis

Si algo ha puesto de manifiesto la inesperada y telemática cumbre de empresarios organizada por la CEOE, en la que más de 50 empresarios han puesto sobre la mesa sus recomendaciones y peticiones para afrontar la crisis post Covid es que, a diferencia de la de 2008, en esta ocasión los banqueros quieren confiar, colaborar y ponerse al frente de la reconstrucción. Han evitado los ERTEs, facilitado liquidez y apostado por moratorias en los pagos de hipotecas y otros créditos. Pero también le piden al Gobierno de Pedro Sánchez más colaboración público-privada, más ayudas, autonomía para gestionarlas y, desde luego, menos impuestos.

por Nuria Díaz

Los discursos de los seis presidentes de entidades financieras que han pasado por la Cumbre Empresarial organizada por CEOE bajo el título “Empresas Españolas: Liderando el Futuro”, han tenido un denominador común: han colaborado y lo siguen haciendo, pero cuidado con  aplicar impuestos adicionales a la banca o aumentar los requerimientos de capital del sector. “Creo que es muy contraproducente”, afirmó José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, quizá uno de los banqueros que habló más claro.

Goirigolzarri ha reconocido que la crisis tendrá un impacto en el sector financiero, pues su rentabilidad depende del comportamiento de la economía y ya tenía un problema de rentabilidad antes de la crisis del coronavirus como consecuencia del escenario prolongado de tipos negativos, por lo que tras el impacto del Covid-19 su situación "no va a mejorar", ha reconocido. "Siendo esto así, creo que es muy contraproducente que, en estas circunstancias, se le pida al sector esfuerzos extraordinarios en forma de impuestos o requerimientos de diverso tipo que puedan incidir en su rentabilidad, porque el desarrollo de un país requiere que sus bancos sean rentables", ha advertido. Goirigolzarri ha explicado que, si el sector bancario no es rentable, las entidades estarán infracapitalizadas y no podrán cumplir con su objetivo de apoyar a la recuperación socioeconómica de España ayudando a las familias y las empresas.

También hacía alusión a las políticas fiscales el presidente del BBVA,  Carlos Torres, que ha solicitado al Gobierno de la nación una fiscalidad eficiente, para afrontar los retos que supone la crisis provocada por el coronavirus. Torres ha resaltado que una fiscalidad eficiente daría certidumbre sobre el compromiso del Gobierno con la estabilidad presupuestaria, y sobre las reglas del juego a medio y largo plazo, al tiempo que dirigiría las políticas públicas hacia el fomento de la iniciativa privada.

En esta línea, la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, incidía en la necesidad de que el sector privado y el público trabajen conjuntamente y pedía poner en marcha un plan de vivienda para impulsar al acceso a los jóvenes de menos de 35 años.

Según las estimaciones que baraja Botín este plan podría dar acceso a su primera vivienda a familias jóvenes y daría empleo a más de 1.700.000 de personas. “Un plan de avales del Estado podría permitir salvar a este perfil de población el necesario requerimiento de los bancos de aportar un 20% de ahorro para poder acceder a una vivienda en propiedad”, ha asegurado Ana Botín. Pero si hay una prioridad en este momento para la presidenta de Banco Santander esa es el empleo. “Aún quedan unos 6,5 millones de personas paradas, casi la mitad por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). Debemos ser capaces de crear una oportunidad para este colectivo y que consiga un puesto de trabajo digno”, ha indicado Botín. Y para ello ha reclamado un plan de choque para crear empleo que esté centrado en aquellos sectores más dañados por la pandemia como el sector turístico y de restauración. “Una buena temporada turística este verano nos hará más fuerte de cara al otoño”, ha matizado Botín.

Durante su intervención en la Cumbre Empresarial que ha organizado la CEOE para sentar las bases de la recuperación post Covid-19, Ana Botín también ha alabado el importante papel que ha tenido la herramienta de los ERTE para mantener tanto el empleo como el tejido empresarial; por lo que ha pedido su ampliación para los sectores más dañados por la pandemia.

En su intervención en la cumbre empresarial organizada por la CEOE, el presidente de CaixaBank, Jordi Gual, ha aludido a las ayudas que España va a recibir y a la necesidad de ser bien administradas. Gual ha echado en falta un Tesoro único europeo como en EEUU para hacer frente a la crisis y pide a España una buena administración del paquete presupuestario de la UE durante los próximos trimestres. Este Tesoro único como en Estados Unidos para hacer frente a la crisis generada por el coronavirus, lo ha calificado como "pequeño embrión de unión fiscal" al paquete presupuestario puesto encima de la mesa por parte de la Comisión Europea. El presidente de CaixaBank ha pedido a España que administre muy bien estas ayudas durante los próximos trimestres y que consiga que se dirijan por efectividad hacia los sectores más afectados por la pandemia. A su vez, ha reclamado un cambio en el modelo de los negocios, inyecciones de capital y relanzamientos de la inversión en todo el país.

Igualmente, ha pedido un gran acuerdo que contribuya a lograr una España más productiva y con una economía sostenible, enfatizando en la capacidad de crear puestos de trabajo, ya que los niveles actuales de desempleo son "inaceptables".

El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, también cree, como sus colegas, que una de las grandes enseñanzas de la pandemia ha sido el éxito de la colaboración público privada.
Para el primer ejecutivo de Banco Sabadell, la respuesta de las autoridades ha sido "correcta y progresiva". "La colaboración ha sido fundamental para no romper la cadena de pagos y que se minimizaran los impactos", ha dicho. En este nuevo contexto, el país necesita un marco de actuación "estable y previsible en todos lo niveles" que permita relanzar la actividad productiva.

"Hoy tenemos el reto de movilizar al sistema productivo, estamos en una etapa de salida hacia la normalización que requiere de gran esfuerzo de mentalización, de movilización de la población y de las empresas para mirar hacia el futuro y alcanzar un objetivo común, que es el de creación de empleo y definición de nuevos modelos de negocio", ha señalado.

El presidente de Ibercaja, José Luis Aguirre, ha pedido que el sector bancario español tenga una fiscalidad homogénea con el resto de países supervisados por el Banco Central Europeo (BCE), pues, según indica, "la banca española está actualmente ligeramente penalizada y eso hay que corregirlo" en este sentido. Durante la Cumbre Empresarial ha pedido que los bancos españoles estén sometidos a las mismas exigencias de capital, recordando que "a igualdad de estructura de crédito y de volumen, igualdad también en exigencias de capital".

Por otro lado, el directivo ha defendido la pluralidad bancaria, para que la apuesta por las grandes entidades "importantísimas a nivel nacional", no deje en un segundo plano el papel de los bancos plurirregionales, como Ibercaja, "que estamos muy próximos al territorio y son parte de la solución".

La banca ha sacado pecho de su actuación en los momentos más duros de la pandemia, pero el seguro tampoco se ha quedado atrás.

Durante su intervención en la cumbre empresarial organizada por la CEOE para la reconstrucción, el presidente de Mapfre, Antonio Huertas, ha insistido en la necesidad de mecanismos de colaboración público-privado para afrontar situaciones como las vividas recientemente y ha destacado las fortalezas y debilidades de la sociedad española que la pandemia ha sacado a la luz.

Respecto al papel del sector asegurador, Huertas ha explicado que en países como Francia, Italia o Alemania se están dando pasos para la búsqueda de fórmulas de colaboración público-privada que permitirán en el futuro cubrir el riesgo de pandemia y proteger a los pequeños empresarios. En este sentido, ha subrayado que en España, el Consorcio de Compensación de Seguros con algunas reformas estaría preparado para colaborar en estas coberturas. “Instrumentar un recargo en las primas para la creación de un fondo para la cobertura de Pandemia, por encima de lo que ofrezcan las compañías privadas, de manera similar a los eventos catastróficos de la naturaleza, son soluciones posibles y que deberíamos atacar cuanto antes en nuestro país”.

Además, ha insistido en la necesidad de fortalecer el seguro de crédito ya que implica apoyar la reconstrucción del tejido de las relaciones entre las empresas, muchas de ellas pymes. “Todos los países de nuestro entorno han aprobado medidas billonarias para proteger esta actividad, con un consenso entre gobiernos y operadores, mientras que en nuestro país el sector asegurador de manera unánime ha rechazado el programa propuesto por el gobierno. Si no se protege al seguro de crédito, la recuperación de las pymes será mucho más complicada en los años venideros”.
El presidente de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda, también alertó frente a los impuestos. Frente a la tentación de elevar tributos para mejorar los ingresos públicos y encarar los costes ocasionados por la situación creada por el virus, el presidente de Mutua aconsejó una mayor lucha contra el fraude fiscal y la economía sumergida.

En este sentido señaló que no se entiende que Portugal, que venía de una situación muy complicada después de la última crisis, tenga un desempleo del 6,4% y que España lo tenga del 14%. Garralda afirmó que el tamaño de la economía sumergida que arrastra España no es propio de una economía moderna.

 

Anfac: España debe ser un pais ‘friendly’ con el automóvil

José Vicente de los Mozos, presidente de Anfac, preocupado por acontecimientos recientes como la decisión de Nissan de echar el cierre a su fábrica de Barcelona, ha señalado en la macrocumbre que “es importante que España no se considere un país que ataca al automóvil, sino ‘friendly”, porque es estratégico (10% del PIB y 9% de la población activa). El presidente de Renault en España y vicepresidente mundial de fabricación y cadena de suministro del grupo automovilístico francés, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) y presidente de Ifema ha pedido que “los políticos cuenten hasta tres antes de hacer declaraciones”. De los Mozos ha insistido en que debe haber “tranquilidad y seguridad jurídica” y “homogeneidad normativa” (hay varias leyes de cambio climático y más de 50 leyes de calidad del aire). Asimismo, se debe seguir trabajando en la competitividad, porque España es el segundo productor de coches de Europa y el noveno del mundo, un “milagro” pese a no tener sedes, y el sector automovilístico es uno de los tres con balanza positiva que “se debe seguir protegiendo”.

El presidente de Gestamp, Francisco Riberas, advirtió de la "importante sobrecapacidad a nivel global" en las fábricas. La previsión es que la demanda mundial caiga un 25% este año, lo que supone 20 millones de vehículos menos y una prueba de fuego para todos los centros de producción. "Existen grandes riesgos para el automóvil en nuestro país", avisó.

"Lo cierto es que estamos asistiendo ya a una gran pelea entre fábricas entre distintas partes del mundo para atraer nuevos modelos, especialmente los de futuro, como los eléctricos y los híbridos enchufables. El hecho de que no existan centros de decisión en España no hace más que incrementar el riesgo a futuro de nuestra industria", advirtió Riberas.

Gestamp, que tiene más de cien fábricas repartidas por todo el mundo, considera que el plan de automoción presentado por el Gobierno es "acertado", pero ve fundamental reaccionar con "rapidez y decisión" para que tenga éxito.

La vicepresidenta de Grupo Antolín y presidenta de la asociación de proveedores de automoción Sernauto, María Helena Antolín, recordó que estos meses han sido "extremadamente duros" para el sector. Las empresas de componentes redujeron un 85% su producción en los dos últimos meses, pero el 100% de los proveedores ya ha vuelto a la actividad, aunque a un ritmo menor.

 

Los constructores le dicen a Sánchez que España sigue necesitando infraestructuras

“En un momento crítico, como en el que nos encontramos, la inversión en infraestructuras es vital para dinamizar la economía y generar empleo”. “España sigue necesitando invertir en infraestructuras de transporte, en mejorar el tratamiento de agua, en infraestructuras sociales y asistenciales”, ha resaltado en su discurso el presidente de Ferrovial, Rafael del Pino. Pero, aprovechando la tribuna, también ha reclamado menos impuestos: “una política fiscal que no aumente la presión sobre particulares y empresas, o que la reduzca como está haciendo Alemania”, ha afirmado. Como recordarán, a principios de junio, Angela Merkel anunció una bajada del IVA del 19% al 16% y limitar las cotizaciones sociales para que superen el 40% del coste laboral. Además, ha reclamado planes de ayudas específicos para los sectores más afectados por la crisis, ha destacado la que la inversión es infraestructuras es vital para dinamizar la economía y genera empleo. Así, ha apostado por la puesta en marcha de proyectos entre los que ha destacado el de renovación de edificios para mejorar la sostenibilidad y el reducir el impacto ambiental "que generaría empleo de forma inmediata".

El presidente de Sacyr, Manuel Manrique, ha instado a "movilizar y atraer" inversión privada para construir infraestructuras en España, al considerar que constituye una de las principales recetas para lograr una "recuperación rápida y eficaz" de la crisis. Manrique considera "imprescindible" recuperar la inversión privada en obras públicas mediante contratos de concesión, dada la actual coyuntura de escasez de recursos públicos por el mayor gasto derivado de la pandemia y sus consecuencias económicas”.

En la misma línea se expresaron los presidentes de AENA o Agbar.


 

Ultimátum de Iberia y Air Europa: “Sin ayuda, vamos a durar menos que un telediario”

El presidente de Globalia, Juan José Hidalgo, fue tan directo en su intervención en la cumbre empresarial organizada por la CEOE, que el mensaje debió llegarle si o si a Pedro Sánchez.  “¡Estamos sin dinero; ayúdennos”.

Hidalgo ha descrito de forma muy clara la situación de su empresa y de todo el sector turístico: “Estamos secos. No tenemos dinero. No sé cómo vamos a aguantar”. “No ingresamos, pero tenemos los costes. Es imposible cuadrar las cuentas”, ha admitido el propietario de Air Europa. “Si no nos dan ayudas al sector turístico vamos a durar menos que un telediario. Por nosotros mismos es imposible que podamos salir de esta. En la vida yo he pasado de todo, he sufrido mucho, pero ahora creo que es imposible quitarnos esta losa que nos está aplastando”, ha lamentado Hidalgo, quien ha recordado en la cumbre empresarial las ayudas públicas que han recibido Air France o Lufthansa para evitar la quiebra. “Todo se ha derrumbado y no sé cuándo será la recuperación. Jesucristo resucitó al tercer día, pero el turismo va a tardar tres o cuatro años”, ha advertido el empresario salmantino.

El presidente de Iberia, Luis Gallego, por su parte, ha reclamado al Gobierno la puesta en marcha de un plan que ayude a las aerolíneas “a salir de la crisis más profunda de la historia de la aviación”. Así, ha advertido que “por nosotros mismos es imposible que salgamos adelante” . A su juicio, las medidas adoptadas hasta el momento por el Gobierno de España “han sido de ayuda”, si bien avisa que “no son suficientes para competir con otros países, donde han sido muy superiores”.

También se muestra crítico con la “reapertura desordenada y poco homogénea” de Europa, algo que “no ayuda nada a la recuperación”. Gallego incide en que “está en riesgo el tronco central del turismo”. Gallego ha resaltado que la flota de Iberia va a ser más pequeña en los próximos cinco años “porque no estamos ante un problema temporal sino estructural”. Asimismo, ha reiterado que la recuperación va a tardar y será en forma de “L”, lo que traerá consigo que las compañías aéreas salgan “más pequeñas y endeudadas.

 

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