Nº 1706 lunes 30 de octubre de 2017


EMPRESAS


       TCI ‘maneja’ las infraestructuras españolas

El fondo británico es el segundo accionista de AENA, acreedor de las autopistas quebradas y ahora actor principal en la guerra de opas por Abertis

                                 
    

El fondo británico The Children’s Investment Fund  (TCI) se ha convertido en un actor principal en el proceloso mundo de las infraestructuras españolas. Fundado y dirigido por el carismático Chris Hohn, su vocación no es sólo invertir, sino también influir, lo que le ha valido no pocos desencuentros con el Gobierno de Mariano Rajoy.  TCI tiene un 11% de AENA, algo menos de un 2% de REE, y desde hace sólo unos días, algo más de ese mismo porcentaje en Abertis, comprado en plena guerra de opas y con la intención, señalan todas las fuentes del sector, de intervenir en la principal batalla empresarial del momento. Además, es acreedor de Abengoa y de las quebradas autopistas de peaje, cuyo futuro aún está en el aire.

■ Nuria Díaz

El pasado 21 de septiembre The Children’s Investment Fund (TCI) desembarcaba en el capital de Abertis, al tomar un 1,098% de su capital social, justo en el momento en el que el mercado aguardaba la autorización de la OPA lanzada al grupo de concesiones por la italiana Atlantia y antes también de que ACS decidiera finalmente lanzar una oferta competidora. En ese momento y dado que era uno de los fondos que Florentino Pérez había contactado en su búsqueda de apoyos financieros para lanzar su esperada contraopa, los analistas entendieron que podría ser una señal de que finalmente TCI apoyaría la opción ACS frente al intento de compra de los italianos. Pero no fue así. Apenas quince días después de su desembarco en Abertis, el fondo británico elevaba su participación hasta el 2,67% y además manifestaba públicamente su  apoyo a Atlantia. “Creemos que la unión de Abertis y Atlantia daría como resultado un operador global de infraestructuras, diversificado y con crecimiento significativo flujo de caja”, ha indicado el fondo en un comunicado.

De esta operación pueden extraerse dos conclusiones. La primera es que TCI quiere Abertis a toda costa. No es la primera vez que lo intenta. Antes del verano su fundador Chris Hohn, a través de AENA, otra de sus participadas y en cuyo consejo se sienta, movió los hilos para, junto con el ex presidente José Manuel Vargas, con el que compartía su visión estratégica para el futuro del gestor aeroportuario, tratar de que AENA lanzara una oferta. Una intención que el Gobierno frenó en seco a través de Enaire, firma a través de la que el Estado controla el 51% de la operadora de aeródromos y lo que, entre otras cosas, provocó la salida de Vargas.

La segunda conclusión a ojos de los analistas del sector es que, alineándose con la italiana Atlantia en la ‘operación Abertis’ en vez con la opción española de Florentino Pérez, TCI vuelve a protagonizar un desencuentro con el Gobierno español que ha mostrado abiertamente sus reticencias a la opción italiana y desde un principio ha tratado de animar alguna alternativa con capital español.

En AENA, con su 11% del capital, lo que le convierte en segundo accionista tras el Estado, las discrepancias con el Gobierno fueron muchas. No solo por el intento abortado de compra de Abertis. Las discrepancias entre TCI y el Gobierno se originaron bastante antes por la condición de pública de Aena, lo que, en opción del fondo y también de su presidente,  impedían  la compañía tomar decisiones con agilidad. Tras la marcha de Vargas, el fondo británico abogó por un nuevo presidente de perfil más empresarial que político, asique la llegada del ex secretario de Estado Comercio, Jaime Garcia-Legaz, no ha sido de su agrado. García-Legaz que ha reconocido que existe un debate con el resto de los accionistas, con TCI a la cabeza, sobre la conveniencia de una mayor privatización, ya ha lanzado un aviso a navegantes: el Estado seguirá controlando el 51% del capital de AENA.
Si  bien sus deseos de influir políticamente no han dado sus frutos, no puede decirse lo mismo del rendimiento económico de sus inversiones. TCI pagó 671 millones de euros por el 7,71% que posee de manera directa en el gestor de aeropuertos, que en la actualidad está valorado en 1.777 millones de euros. Una ganancia de más de 1.000 millones. A esto hay que añadir –señalan los analistas- los dividendos distribuidos por la empresa en este periodo: 2,71 euros brutos con cargo a los resultados de 2015.Posteriormente, TCI declaró el 3,607% del capital de Aena a través de instrumentos financieros derivados denominados CFDs. En total, declara a la CNMV el control sobre el 11,321%.

Prestamista y acreedor
Sus inversiones en AENA y Abertis son las más relevantes pero no las únicas. De manera mas discreta se ha movido, por ejemplo, en REE el fondo con domicilio social en las islas Caimán cuenta en la actualidad con 10,76 millones de acciones de REE,  valoradas en 202,6 millones de euros, lo que ha reducido su participación por debajo del 2%, aunque llegó a tener casi un 3%.  La firma articula su participación en torno a contratos de derivados con vencimientos en 2019. Tras deshacer parte de sus posiciones, la firma de inversión se mantiene como el tercer principal accionista de REE, por detrás de la SEPI, que tiene un 20%, y de Capital Research, que declara un 2,99%.

Además, el año pasado, varios fondos de inversión, entre los que figura The Children Investment (TCI) y Taconic Capital, compraron a los principales bancos acreedores cerca de 700 millones de deuda de las autopistas quebradas, con descuentos de hasta el 90%. Actualmente, la deuda bancaria de las ocho autopistas de peaje en quiebra asciende a unos 3.700 millones de euros. Los bancos más expuestos, los nacionales, se han deshecho de una parte de la masa .

También son acreedores de Abengoa, En 2015, The Children's Investment (TCI), a través de Talos Capital, ha llegado a un acuerdo con el grupo Abengoa para prestarle 130 millones de dólares (unos 120 millones de euros al cambio actual) usando como garantía acciones de la filial Abengoa Yieldco.

 

 

Hohn, el inversor atípico

Chris Hohn dirige un fondo, Children`s Investment Fund,con nombre angelicalpero maneras para muchos, “temibles”. Y es que Hohn no es ni un millonariao ni un inversor al uso. Creó la compañía en 2003 y desde entonces ha logrado incrementar y mucho la fortuna con la que ya contaba antes por su trabajo como estratega de Apax Partners y Perry Capital.
El empresario ha descrito su fondo como "la antítesis" de un hedge fund. "Somos lo opuesto.
Ellos invierten a corto, nosotros a largo. Ellos cargan altas comisiones y nosotros bajas. Nosotros corremos riesgos". La rentabilidad del fondo el año pasado fue del 14%.
Pero ese apoyo no es gratis. Influir a cambio de financiar Frente a otros fondos de inversión que solo buscan entrar, salir y ganar, TCI ha dejado claro que busca influir. Por eso, en muchas de las empresas donde invierte, exige cambios de gestión o plantea operaciones corporativas.
En España, se ha visto claro en AENA, donde por mucho tiempo trató de que el Estado disminuyera su participación para tener las manos libres en una potencial expansión internacional.
Fuera de nuestras fronteras tampoco se ha andado con chiquitas. Por ejemplo, pidió a Airbus que vendiera Dassault, y tamién forzó la dimisión del consejero delegado de Deutsche Börse, desde su posición de accionista mayoritario con un 8% del capital, en un intento de sacar adelante una fusión con Euronext.
Hohn tambén ha intentado cambiar la política retributiva de los ejecutivos de Volkswagen, empresa en la que ha invertido ha invertido 1.200 millones de euros.
Volviendo a nuestro país, muy sonada fue su pelea con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competncia (CNMC) a cuenta de las tasas aeroportuarias. TCI recurió
en 2015 ante la Audiencia Nacional los criterios tarifarios de la CNMC por considerar que suponían un impacto económico acumulado sobre el valor de Aena superior a los 1.000 millones de euros.

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