Nº 1675 del 20 al 26 de febrero de 2017
FINANZAS

BBVA se resiste a devolver el dinero de todas las cláusulas suelo, aunque el TJUE
y el Supremo las hayan declarado nulas con carácter retroactivo

FG, el banquero que desafía a los jueces

 


Francisco González, presidente de BBVA, en la última presentación de resultados anuales          (foto:F.Moreno)

 

El BBVA ha perdido la guerra contra la Justicia. La entidad, una de las más afectadas por la nulidad de las cláusulas suelo abusivas, ha intentado hasta el último minuto recurrir la retroactividad que dicta el Tribunal de la UE alegando que el caso había sido juzgado ya en España y, por tanto, no debía compensar al cliente más allá de mayo de 2013. La razón: el impacto máximo para las cuentas de BBVA asciende a 1.200 millones, pero el banco sólo ha realizado provisiones por 577 millones. De ahí que FG, aunque ha dicho que acatará la nueva sentencia del Supremo, se resista a dar la razón a todos los afectados, que deberán recurrir una vez más a los tribunales para reclamar lo suyo. Justo la estrategia contraria que está siguiendo su antiguo número dos, hoy presidente de Bankia, Ignacio Goirigolzarri que, por comparación, lo deja en muy mal lugar.

 

Esmeralda Gayán

En una cosa tiene razón Francisco González. El Tribunal Supremo va a imponer al banco que preside, BBVA, dos condenas distintas por los mismos hechos: las cláusulas suelo consideradas abusivas por la falta de transparencia en su comercialización no sólo serán nulas desde mayo de 2013, como había dicho inicialmente, sino desde el inicio del contrato hipotecario.
Pero FG debe saber que así funciona la justicia: cuando una instancia superior dicta sentencia, como ha sucedido con el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), inmediatamente las que están por debajo tienen que acatarla. Lo único que ha hecho el tribunal español es adaptar a la jurisprudencia nacional la sentencia europea que impone la devolución de todo el dinero desde la firma de la hipoteca.
Aun así, el presidente del BBVA promete dar la batalla a los jueces hasta el final y buscar todos los recovecos legales posibles para retrasar o minimizar la devolución del dinero a los afectados. De momento, el banquero de Chantada ya ha fracasado en su primer intento, porque de nada le va a servir que el caso haya sido juzgado ya en España.
Tras encontrarse con el portazo del Supremo, ahora el banco azul ha puesto en marcha un gabinete de crisis que revisará caso a caso. De puertas para afuera, la entidad ha anunciado que “respetará y cumplirá la sentencia del Tribunal Supremo sin reservas y en cuanto recibamos la sentencia procederemos a atender las reclamaciones”. 
Pero el quid de la cuestión es que la sentencia del Supremo sólo afecta a un número determinado de casos, y no a todas las cláusulas suelo comercializadas por el BBVA.
A eso se agarra el banco, según diversas fuentes jurídicas consultadas, para no devolver el dinero a todos los clientes en ningún caso, como ha decidido Bankia.
Y es que, a pesar de que los juzgados a están fallando de forma mayoritaria en favor de los clientes, no hay ningún precepto que establezca que haya que anular de forma retroactiva todas las cláusulas o que el banco tenga que pagar sin más comprobaciones. Y a eso se va a agarrar, no sólo el banco que pilota González, sino también otras entidades que comercializaron hipotecas con estas cláusulas, como el Sabadell, cuyo presidente, Josep Oliu, también ha manifestado por activa y por pasiva que en  su caso  las cláusulas se comercializaron de forma totalmente transparente.
El objetivo no es otro que retrasar en todo lo posible las consecuencias para las entidades. El banco azul calculó un impacto máximo de 1.200 millones de euros por la aplicación de las medidas judiciales, pero posteriormente realizó una provisión para afrontar los pagos de 577 millones.
En otras palabras, la entidad dirigida por FG ha provisionado un 50% del total de créditos afectados, lo que significa que sólo en la mitad de los casos se le dará la razón al cliente. Para el resto, la respuesta será negativa: si consideran que también les corresponde a ellos la devolución, tendrán que ir a juicio. “Hemos contratado a un experto independiente y ha analizado caso por caso”, aseguró González en el marco de la presentación de resultados.
Mientras, las otras dos entidades afectadas por la sentencia del Supremo, Cajamar y Abanca, realizaron dotaciones para esta contingencia de 200 millones de euros cada una.
Cláusulas válidas
El Tribunal Supremo consideró en su sentencia de 2013 que las cláusulas incorporadas a las hipotecas de BBVA, Cajamar y Abanca eran abusivas, por falta de transparencia. Sin embargo, no todas las cláusulas tienen esta consideración.
De hecho, el alto tribunal señala que las cláusulas aplicadas por una entidad, Caja Rural de Teruel, sí cumplen los criterios de transparencia, por lo que desestima el recurso que pretendía que fuese declaras nula.
Por tanto, CaixaBank, Sabadell, Popular y el resto de entidades podrán seguir defendiendo la legitimidad de sus cláusulas, en los casos en los que lo consideren pertinente, como han manifestado.
No obstante, según Adicae, la asociación mayoritaria de usuarios bancarios, tras lo dispuesto por el Supremo,  no hay duda de que “los bancos perderán todos los casos en los tribunales, a donde pretenden emplazar a millones de ciudadanos”. “La banca debe aceptar la devolución extrajudicial habilitada por el Real Decreto-ley, es lo más conveniente para el sistema judicial, para la propia banca, para los consumidores y para la confianza de los usuarios en el sector financiero”, aseguran desde la organización que preside Manuel Pardos.
Frente a la estrategia de estas entidades, Bankia y BMN ya han comenzado a devolver a todos los clientes lo que les corresponde, al fin de evitar los costes judiciales que supondría hacer frente a acciones legales.


Impacto en la banca: 1.500 millones más 

Una vez adaptada la jurisprudencia española al dictamen europeo que impone la retroactividad total de las devoluciones, el sector financiero español afronta un riesgo potencial de más de 4.700 millones de euros en devoluciones.
A falta de conocer las dotaciones de alguna pequeña entidad por la sentencia judicial, la banca ha reconocido públicamente que ha realizado 3.340 millones de euros en provisiones por los suelos hipotecarios.
Sólo en el caso de BBVA, de tener que devolver todas las cantidades de sus hipotecas con cláusula suelo, tendría que provisionar otros 600 millones de euros más. Una cifra similar a la de Caixabank, que también ha provisionado la mitad de la cartera total con suelo.
En el caso de Abanca se da la circunstancia de que el Estado, al igual que sucede con Bankia, debería asumir parte del impacto. Eso se debe a que el acuerdo de venta de la nacionalizada Novagalicia obligaba al FROB a hacerse cargo del 85% de los costes asociados a las reclamaciones por cláusulas suelo.Como consecuencia, Abanca solo tendría que hacer frente al pago de una factura de 30 millones en el peor de los casos, cuantía que ya tiene provisionada.
Cajamar, por su parte, también ha cosechado 200 millones de provisiones con los que aspira a hacer frente al 100% de las reclamaciones.

 

‘Goiri’ deja en mal lugar a su antiguo jefe

■  “Cuando yo empecé, hace muchos años, en el Banco Bilbao, me enseñaron a no hablar de los competidores”, dijo el presidente de Bankia en la entrevista en Los Desayunos de TVE, una aparición televisiva poco habitual en un banquero.
La respuesta de José Ignacio Goirigolzarri, aunque políticamente correcta, no ha pasado sin embargo desapercibida entre altos ejecutivos bancarios.
El comentario ha sido interpretado en el sector como un golpe a Francisco González.
El que fuera su jefe, al elegirle consejero delegado en 2001, tardó ocho años en despedirle y abortar su carrera para sucederle en la entidad.
El hecho es que FG y Goirigolzarri personifican dos estilos muy diferentes de dirigir una entidad bancaria.
Goirigolzarri se muestra respetuoso, al no hablar de sus competidores, frente a un FG que hace lo contrario: continuamente se refiere al Santander, presumiendo de que BBVA va diez años por delante en banca digital.
La solución a las cláusulas suelo ha vuelto a poner sobre la mesa esta diferencia de talante. El presidente de Bankia anunció una solución exprés y gratuita para devolver lo cobrado de más a 60.000 clientes con cláusulas suelo, lo que deja en muy mal lugar a FG, que ya ha dicho que no van a devolver el dinero de forma automática a todos
los afectados con cláusulas suelo en sus hipotecas.