CRÓNICA ECONÓMICA
 
Nº 1418 - 27 de junio de 2011


La bronca política y el diferencial de la deuda, de la mano

 

■ Manuel Capilla

Después de que los ministros de Finanzas de la eurozona hayan sido incapaces de alcanzar un acuerdo para desbloquear el nuevo tramo de ayudas a Grecia, dispararse el diferencial de la deuda española sobre el bono alemán y arreciar la bronca política ha sido todo uno. Mientras la prima de riesgo española se movía cerca de los máximos marcados tras el comienzo de la crisis financiera -en torno a los 260 puntos básicos, sobrepasando en algunas jornadas los 270-, los principales actores de la vida política y económica han estado tirándose los trastos a la cabeza, sembrando, de paso, nuevas incertidumbres sobre el futuro. Por un lado, la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, descartaba que el retraso hasta julio de la ayuda de emergencia de 12.000 millones para Grecia agrave el contagio de la crisis de deuda a España. "Turbulencias está habiendo estas últimas semanas y evidentemente hubiera sido deseable que hubiéramos llegado a un acuerdo más inmediato", admitía Salgado, "pero yo creo que los mercados distinguen perfectamente, saben que estamos haciendo las reformas que nuestro país necesita y que estamos llevando a cabo la consolidación fiscal. Por lo tanto creo que no hay nada específico sobre España".

Sin entrar en si los mercados están diferenciando entre la economía española y el resto de países de la periferia de la eurozona, quienes parece que no lo están haciendo son los empresarios, quién sabe crecidos por la arrolladora victoria del PP en las elecciones municipales y autonómicas o estimulados por la llegada del verano, que infunde ánimos a cualquiera. Mientras la CEOE vuelve a apostar abiertamente por una nueva reforma laboral que incluya el contrato único con una indemnización por despido de 20 días, el presidente del Círculo de Empresarios, Claudio Boada, afirmaba que España está "demasiado cerca" del contagio de Grecia y que la única manera de evitarlo es mediante medidas como la reducción del gasto. Eso sí, subrayando que no cree que se esté haciendo "lo suficiente". Según Boada, España "puede ser intervenida, la diferencia es si es posible o es probable. Pienso que estamos demasiado cerca del contagio de Grecia y podríamos intentar evitarlo con una serie de medidas como una clara reducción del gasto, creando sistemas para limitar el techo de gasto de las comunidades". Es más, según ha declarado a la Cope el responsable del Círculo de Empresarios, el Gobierno ha perdido cuatro oportunidades de acometer las reformas, a la vez que las ha tachado de "tardías" y "tibias". "Sería deseable que al menos en la negociación colectiva se reformara de manera que sirviera a los intereses de nuestro mercado laboral", ha insistido. Tras las declaraciones de Boada, se sumaba al coro el Instituto de Empresa Familiar, ha recordado al Gobierno que España necesita reformas "urgentes" para recuperar la confianza de ciudadanos e inversores. Según ha expresado el IEF en comunicado, la economía se encuentra en un "momento muy difícil" en el que hacen falta decisiones que permitan recuperar la confianza, por lo insta al Ejecutivo a de José Luis Rodríguez Zapatero a profundizar y agilizar las reformas pendientes sin perder unos meses que resultan "vitales".

El Instituto de Empresa Familiar trataba de hacer un llamamiento a las fuerzas políticas para alcanzar un "consenso sobre las reformas" que se deben afrontar aunque de momento, el único consenso al que han llegado es la opinión que les merece el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y su gestión al frente del supervisor, como quedó claro durante la comparecencia de éste la semana en el Congreso. Fernández Ordóñez dio en la Cámara sus recetas sobre esas reformas para quien le quiera escuchar. Al igual que para los empresarios, el gobernador considera que la principal pasa por "una reforma profunda" del mercado laboral, ya que "será muy difícil que la economía española alcance pronto un razonable ritmo de actividad de forma sostenida". Además, para recortar del déficit y dejarlo en el 6% en 2011, "las comunidades autónomas deben reconducir con firmeza sus posiciones presupuestarias, a lo que puede ayudar la aplicación estricta del sistema de autorizaciones de endeudamiento". En una de cal y otra de arena para el Gobierno, también afirmó durante su comparecencia en el Congreso la semana pasada que "la economía españolGobierno, también afirmó durante su comparecencia en el Congreso la semana pasada que "la economía española todavía sigue sometida a una vigilancia muy estricta por parte de los mercados, que continúan exigiendo un nivel injustificadamente elevado de las primas de riesgo soberano", y que sin el giro efectuado por el Ejecutivo hace un año, España habría sido rescatada.

Los portavoces de los grupos políticos entendieron que Fernández Ordóñez ejerce de "ministro de Economía en la sombra", como le acusó le reprochó Josep Sánchez Llibre, de CiU, y le reprocharon que opine de asuntos que no le competen directamente, pero no asuma ninguna autocrítica en el que sí le ataña: la salud del sistema financiero. Y Cristóbal Montoro, el portavoz del PP, le acusó de resultar "contumaz en el error a la hora de haber apoyado en un primer momento medidas de impulso de la demanda". La crítica y la poca voluntad de entendimiento entre los actores políticos y económicos siguen primando, mientras de fondo arrecia el debate sobre la conveniencia de adelantar las elecciones. El presidente de los empresarios madrileños, Arturo Fernández, no desaprovecha la ocasión para subrayar la conveniencia de hacerlo. ¿Estará de acuerdo Alfredo Pérez Rubalcaba?

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