Nuria Díaz
FlixBus es un operador que se apoya en pymes locales de transporte por carretera para gestionar la red de autobuses de larga distancia más grande en el mundo con 400.000 conexiones diarias en 2.500 destinos en 37 países. FlixBus se encarga del desarrollo tecnológico y el ‘partner’ de la operativa diaria. Una colaboración perfecta que Pablo Pastega, director general del grupo para España y Portugal, espera que pueda extenderse en España también a las líneas interurbanas por el momento restringidas por un régimen concesional que no permite que haya más de una empresa operando un mismo trayecto entre dos ciudades. “Una sola empresa tiene la exclusiva durante unos diez años y la opera sin competencia alguna”, señala Pastega. La pandemia les hizo parar, pero sus previsiones son de lo más optimistas. “De crecimiento, sin dudarlo, tanto a nivel global como local”.
¿Quién está detrás de FlixBus?
Detrás de FlixBus hay tres emprendedores: André Schwämmlein, Jochen Engert y Daniel Krauss, que en 2013 crearon en Múnich una startup cuyo objetivo era lograr que todo el mundo pueda viajar de una manera sencilla, asequible y sostenible. El autobús era el medio de transporte perfecto para ello, cumplía todos los requisitos, y permitía llegar a cualquier rincón del mundo. Hoy en día, tras solo ocho años, FlixBus está en 37 países. FlixBus es un ejemplo de cómo una idea bastante sencilla puede revolucionar el mundo de la movilidad, primero en Europa y después en el resto del mundo. Pero para que este crecimiento fuese posible se han ido uniendo al proyecto inversores que comprenden el enorme potencial del proyecto, como General Atlantic, Permira, TCV, HV Capital, Blackrock, Baillie Gifford, SilverLake y Canyon Partners.
Pero en realidad, las personas más importantes de FlixBus son nuestros empleados, unos 3.000 repartidos en las oficinas de 25 países, que hacen que todo el engranaje funcione y que podamos ofrecer el mejor servicio a la otra parte fundamental de todo esto: nuestros pasajeros. Y, por último, detrás o más bien al lado de FlixBus están nuestros socios.
Y hablar de nuestros socios es importante porque lo que hace único a FlixBus es nuestro modelo de negocio. No somos una empresa de transporte tradicional, somos un operador de transporte que reposa en tecnologías que hemos desarrollado nosotros mismos. FlixBus establece acuerdos de colaboración con empresas locales, casi siempre pymes, del sector del autobús de toda la vida, con las que compartimos riesgo y por supuesto ingresos.
El socio se encarga de la operativa diaria de las líneas regulares que gestiona, de la puntualidad y calidad del servicio; y FlixBus es responsable de todo el desarrollo tecnológico para digitalizar los procesos, desde la compra del billete en nuestra tienda online a las apps para conductores y pasajeros. También nos encargamos de los permisos legales para operar, del control del tráfico, la venta online y offline de billetes, atención al cliente, todo el marketing y la comunicación, etc.
¿Cuáles son sus principales cifras?
Dar cifras ahora es complicado porque estamos saliendo de un año y medio muy duro para el transporte y el turismo debido a la pandemia. Pero por darte algunos datos; tenemos una valoración económica de 3.000 millones de dólares tras la última ronda de inversión de serie G; 62 millones de pasajeros solo en 2019; 400.000 conexiones diarias en 2.500 destinos en 37 países; unos 3.000 empleados, sin incluir los conductores de autobús, repartidos en 25 oficinas y alrededor de 500 socios y unos 10.000 conductores operando nuestras líneas.
«En España pasó de haber 45 millones de usuarios de autobús en 2009 a 31 millones en 2019, son un tercio de pasajeros menos en solo 10 años, es evidente que el sistema necesita cambiar y mejorar para adaptarse a las necesidades de los pasajeros»
¿Y sus previsiones?
De crecimiento, sin dudarlo, tanto a nivel global como local. Fíjate que estamos pasando la peor crisis de la historia para el mundo del transporte y el turismo, pues en verano de 2021, recibimos una ronda de inversión de más de 650 millones de dólares para apoyar el proyecto, y con esa inversión el objetivo es mejorar y crecer. Recientemente hemos anunciado nuestra expansión a países tan distintos y alejados como Brasil y Rusia, y seguiremos llegando a nuevos países donde podamos mejorar la movilidad de los ciudadanos y hacerla más accesible, asequible y sostenible. Además, seguimos buscando la mejora continua y el crecimiento en los países en los que ya estamos. Por ejemplo, en Estados Unidos aún hay un potencial de crecimiento enorme, y también estamos lanzando nuevos destinos allí.
En Portugal lanzamos nuestra primera red doméstica en verano de 2020, y vamos llegando a nuevos destinos a medida que nuestros datos nos confirman que hay demanda.
También vamos a seguir creciendo con nuestros trenes FlixTrain, de momento tenemos seis líneas en Alemania y una en Suecia, aumentaremos las líneas y llegaremos a nuevos países.
En España, ¿cómo diríais que les afectó la pandemia? ¿Ven ya una recuperación?
La pandemia nos afectó como a todos los medios de transporte. En España sobre todo los meses de confinamiento, en los que paramos por completo la actividad. Pero cuando acabó el confinamiento, poco a poco y mirando los datos con cautela, fuimos aumentando nuestra actividad porque vimos que había demanda. Reforzamos nuestras medidas de higiene y fuimos abriendo líneas, cuando, además, a medida que avanzaban los meses surgieron estudios que demostraban que viajar en autobús, con determinadas medidas de higiene, era muy seguro. Y sobre la recuperación este verano ya hemos vuelto a niveles de actividad de 2019, los previos a la pandemia, así que esperamos volver a crecer dentro de poco con nuestras líneas internacionales desde España.
¿Esperan en breve nuevas licitaciones en España para líneas interurbanas?
En España solo podemos operar líneas internacionales. Al contrario de lo que ocurre en la mayoría de los países desarrollados, en España hay un sistema concesional, que viene de antes de la democracia, que no permite que haya más de una empresa operando un mismo trayecto entre dos ciudades. Una sola empresa tiene la exclusiva durante unos diez años y la opera sin competencia alguna. Pero este sistema, que es una anomalía en Europa porque es el único país que lo tiene, ha demostrado que ya no es válido. Por ejemplo, de los 77 contratos de las líneas que dependen del MITMA, las más largas y lucrativas, solo hay 32 vigentes, el resto están caducadas, y de las vigentes, seis han sido renovadas por la vía de urgencia por dos años durante la pandemia. Hay líneas caducadas desde 2013.
Así que, volviendo a tu pregunta, lo que esperamos es que las Administraciones Públicas que tienen que tomar las decisiones se den cuenta de que hace falta cambiar el sistema, y la única vía para que las personas dejen en casa sus coches y usen el transporte colectivo como el bus es mejorar el servicio, aumentar las conexiones y frecuencias, reducir los precios y sobre todo, ofrecer opciones a los pasajeros para que elijan con quién y cómo quieren viajar. Eso, además hará que muchas pequeñas empresas que hasta ahora no pueden optar a los concursos, puedan ofrecer transporte regular, y la propia competencia entre empresas hará que todos nos esforcemos por ofrecer el mejor servicio para atraer a los pasajeros.
El autobús es un medio de transporte muy importante, para muchas personas, sobre todo las más vulnerables. Según Eurostat un 9,4% de los europeos viaja en autobús frente al 7,8% que viaja en tren. Y sin embargo, en España pasamos de 45 millones de pasajeros en 2009 a 31 millones en 2019, un tercio menos en 10 años. En España pasó de haber 45 millones de usuarios de autobús en 2009 a 31 millones en 2019, son un tercio de pasajeros menos en solo 10 años, es evidente que el sistema necesita cambiar y mejorar para adaptarse a las necesidades de los pasajeros.
¿Su opción de crecimiento es el autobús o el tren?
En España actualmente, el autobús; y a nivel global, la verdad es que también. El autobús permite una flexibilidad y una capilaridad que el tren no tiene por las infraestructuras que necesita. Pero, en cualquier caso, tampoco hay que elegir. Son dos medios de transporte colectivos y respetuosos con el medio ambiente que se complementan muy bien, creceremos con ambos, pero a distinto ritmo.
Al timón
Pablo Pastega dirige la expansión de FlixBus en la Península Ibérica desde mediados de 2018, con el objetivo de alcanzar el liderazgo que ya tiene la compañía a nivel europeo. Cuenta con más de diez años de experiencia en el lanzamiento y administración de empresas de la nueva economía. Descubrió el interesante mundo del transporte ayudando a una empresa asiática de bicicletas compartidas en su despliegue internacional, logrando llegar a 15 países en un año. Antes de esta aventura, fue CEO de Restaurantes.com hasta que la empresa fue vendida a Michelin y trabajó durante 4 años en Rocket Internet, la mayor incubadora europea de comercio electrónico. Licenciado en Empresariales por la Escuela Superior de Comercio de Burdeos y MBA por la escuela de negocios francesa. Habla español, inglés y francés con fluidez.
Muy unido a sus dos hijas, de 10 y 9 años, a las que está introduciendo en el mundo del tenis y en su tiempo libre es un apasionado del running y del rock. En el colegio tocaba la batería, aunque luego cambió a la guitarra y a raíz de la pandemia ha descubierto la gran voz de su hija mayor y con ella hace actuaciones, por ahora sólo con familia.