La crisis del Coronavirus / Virginia Miranda ■
La logística “ha demostrado su capacidad de adaptación y se ha consolidado como estratégica para la economía”, asegura Francisco Aranda. Presidente de UNO, Organización Empresarial de Logística y Transporte, lo explica con datos: con un peso del 8% del PIB, durante el ejercicio de 2021 se gestionaron alrededor de 725 millones de envíos, un 6% más que el año en que el estallido de la pandemia provocó un boom del eCommerce. Pero la coyuntura de los últimos meses, con una inflación en máximos, la guerra en Ucrania, las consecuencias del paro nacional del transporte y el colapso en el puerto de Shanghái, no lo están poniendo fácil. Se ha producido un retraimiento del consumo y “las empresas necesitamos medidas que nos ayuden a reducir costes y adaptar los recursos a circunstancias negativas”, sostiene. Por ejemplo, la mejora del acceso a los fondos europeos, confiando en que se reduzcan las trabas burocráticas tras la creación del Comisionado Especial para el Transporte, la Movilidad y la Agenda Urbana, o la ampliación del importe de las ayudas para renovar las flotas de transporte de mercancías, necesaria para alcanzar el 30% de reducciones de gases de efecto invernadero en 2030. A propósito de ese futuro inmediato, Aranda advierte de que hay que “replantearse el modelo actual” y, ante los retos de los últimos años, “consideramos urgente y necesario que se impulsen iniciativas que faciliten a fabricantes e industrias su relocalización” en nuestro país.
El estallido de la pandemia impactó en el sector logístico. ¿Cómo ha sido su evolución en estos más de dos años?
El sector logístico ha demostrado su capacidad de adaptación y se ha consolidado como estratégico para la economía. De hecho, aunque suene paradójico, hemos crecido pese a la concatenación de adversidades e incertidumbres a las que nos hemos tenido que enfrentar. Por ilustrar con cifras, durante el ejercicio de 2021 se gestionaron alrededor de 725 millones de envíos, lo que supone un 6% más que el año anterior, en el que estalló la pandemia. En el transporte de mercancías por carretera, tras el descenso del 40% registrado en 2020 por el impacto de la crisis sanitaria, el pasado año se recuperaron de nuevo los niveles alcanzados en 2019. En términos de empleo somos el cuarto sector con mayor crecimiento de afiliación y la ocupación ha crecido por encima del 6% interanual este primer trimestre de 2022, aproximándonos ya a los 1,1 millones de ocupados.
“La ocupación ha crecido por encima del 6% interanual este primer trimestre de 2022, aproximándonos ya a los 1,1 millones”
Somos, por tanto, grandes generadores de empleo y riqueza. El gran estallido del ecommerce que se produjo durante la pandemia ha sido la palanca para que se reconociese nuestro papel como motor económico y pasáramos a convertirnos en el nuevo marketing del comercio al formar parte de la experiencia de cliente.
De una situación como aquella, con una demanda global y urgente de material sanitario, medicamentos y vacunas, ¿qué ha aprendido el sector logístico para estar preparado ante situaciones excepcionales como ésta?
Adaptabilidad, flexibilidad e innovación. La logística ha demostrado una enorme capacidad de adaptación. Nuestras empresas han realizado un ejercicio de replanificación constante. Casi diaria. Y, al mismo tiempo, hemos tenido que acelerar nuestra transformación digital hasta el punto de que nos hemos convertido en un sector tecnológico. No obstante, la difícil coyuntura por la que atravesamos desde hace meses, con una inflación en máximos y los precios desbocados de las energías y el combustible, la guerra entre Rusia y Ucrania, las consecuencias del paro nacional del transporte y ahora con el colapso en el puerto de Shanghái, ha producido un retraimiento del consumo que está frenando el avance que veníamos experimentando hasta el momento y está poniendo en peligro la recuperación económica del sector y de nuestro país. Por tanto, y para evitar un frenazo de la economía, las empresas necesitamos medidas que nos ayuden a reducir costes y adaptar los recursos a circunstancias negativas como las actuales. No es momento de incrementar la presión fiscal o implantar medidas que limiten la capacidad de gestión de las empresas.
El eCommerce creció durante el confinamiento y ejerció un efecto tractor del sector. ¿Cohabitarán la venta presencial con la venta online?
“No es momento de incrementar la presión fiscal o implantar medidas que limiten la capacidad de gestión de las empresas”
Estamos en un país en el que el clima y la idiosincrasia de los españoles favorecen la pervivencia de lo físico, por lo tanto sí, sin lugar a dudas. De hecho, se retroalimentarán. Ahora bien, la tienda física deberá establecer sinergias más fuertes con el comercio online, y para ello necesitará readaptar su modelo. Esto pasa por la transformación digital que, además, contribuirá a que nuestro comercio se internacionalice y gane competitividad. Esto ya se está produciendo en muchos casos, lo cual demuestra que tenemos un sector del comercio muy innovador.
¿Cuál es el peso del sector logístico en la economía española y en la generación de empleo
Actualmente la logística y el transporte tienen un peso del 8% del PIB. Hemos ganado dos puntos desde que estallase la pandemia. En términos de empleo, como le apuntaba arriba, rozamos los 1,1 millones de ocupados y, según los últimos datos de Seguridad Social, el sector alcanzó los 981.606 afiliados a cierre del primer cuatrimestre, batiendo un nuevo récord desde que se inició la pandemia. Cifras que demuestran que somos un pilar para la economía y el empleo.
Ahora mismo, la logística atraviesa varios frentes. Los rebrotes de coronavirus en China han paralizado el puerto de Shanghái. ¿Cómo les está afectando? ¿Cuánto de impredecible es el gigante asiático ante una situación sanitaria que se está normalizando en el resto del mundo?
La imposición de nuevas restricciones en China a causa del Covid está siendo un nuevo obstáculo para el sector de la logística y el transporte. El que es el principal puerto del mundo está operando a un 24% de su capacidad y nos consta que hay unos 500 barcos a la espera de atracar, generando un importante cuello de botella. La situación, indudablemente, está tensionando aún más la cadena global de suministro y lastrando la competitividad de un sector estratégico para las economías en el que cualquier cambio, por pequeño que sea, afecta a todos los eslabones de la cadena.
“La situación [las restricciones en China] está tensionando aún más la cadena global de suministro y lastrando la competitividad de un sector estratégico”
Además, hemos de tener en cuenta que, una vez se normalice la situación, el colapso será mucho mayor ya que el tráfico de mercancías paralizadas se sumará al tráfico habitual. Desde el punto de vista operativo y de costes, el tráfico de contenedores cayó más de un 3% en marzo y el precio del contenedor ha pasado de los 1.500 euros hasta los 8.500 euros, casi seis veces más. Además, los tiempos de espera de la mercancía que proviene de Asia se han duplicado, desde los 30 o 40 días hasta los 80 o 90.
El ataque de Putin a Ucrania ha supuesto un cerrojazo a las relaciones comerciales con Rusia. ¿Qué consecuencias está teniendo?
Como patronal condenamos firmemente la invasión injustificada y las barbaries que Vladímir Putin está cometiendo en Ucrania. Las empresas del sector logístico que forman parte de UNO Logística están respaldando las normas que el Gobierno y la Unión Europea están dictando.
A ello hay que sumar la inflación y la contracción del consumo. ¿Han calculado las consecuencias sobre el sector logístico?
Es incuestionable que la situación agudizará los niveles de inflación a los que nos venimos enfrentando desde el pasado verano. En un contexto de incertidumbre como el actual, es difícil aportar cifras exactas sobre cuánto pueden incrementarse los costes para nuestras empresas. En términos generales, éstos se han disparado en siete de cada diez empresas, nueve de cada diez en el caso de las pymes, y lo han hecho hasta tal punto que está en juego en muchos casos su viabilidad. Entre otros motivos porque la gran mayoría no están repercutiendo esos incrementos en los precios finales.
“El mayor impacto de la inflación es la subida de precios de combustibles y energía e, indirectamente, nos afecta en salarios y proveedores”
En el caso concreto del sector logístico, el mayor impacto se produce por la subida del precio de los combustibles y la energía. La inflación nos afecta indirectamente en salarios, por las subidas que ya se están aplicando en nuestras empresas para evitar la pérdida de poder adquisitivo de nuestros empleados, y proveedores. Por otra parte, la inflación tiene un efecto de segunda ronda sobre la política monetaria. Me refiero con ello a la subida de los tipos de interés, que incrementará los costes financieros que soportan las empresas. Dicho lo anterior podríamos calcular que, dependiendo de las empresas, el incremento oscilará en la banda de entre el 1,5% y el 3%.
Usted pedía al Gobierno en unas recientes jornadas que mejore su gestión de los Fondos Next Generation reduciendo la carga burocrática, simplificando los requisitos de acceso y centrándose en criterios de productividad. ¿Ha tenido alguna respuesta?
Los fondos europeos deben destinarse a proyectos verdaderamente eficientes, que ejerzan de tractor y mejoren la competitividad no sólo de las empresas del sector logístico, sino de la economía en general, apostando por una transformación estructural. Los recursos que nos concedió Bruselas no están llegando porque la excesiva carga burocrática desincentiva a las empresas. No tiene sentido que se tenga que esperar más de ocho meses para acceder a los fondos por una burocracia que, a veces, resulta injustificada e inasumible por parte de muchos pequeños y medianos negocios que se ven obligados a contratar a un gestor que se dedique exclusivamente a sortear los trámites que se requieren para acceder a las ayudas.
“Los recursos que nos concedió Bruselas no están llegando porque la excesiva carga burocrática desincentiva a las empresas”
Junto a la presión fiscal, la ‘ultraproducción normativa’ de nuestra regulación se ha convertido en una de las principales trabas a la productividad, algo de lo que no estamos sobrados. Esperamos que, con la creación del nuevo Comisionado Especial para el Transporte, la Movilidad y la Agenda Urbana, cuya misión es garantizar que los proyectos estratégicos del Ministerio recogidos en el plan de recuperación se ejecuten y coordinen de forma óptima, mejore la situación actual.
Los fondos europeos requieren que los proyectos que opten a las ayudas cumplan los requisitos de digitalización y sostenibilidad. ¿Está el sector logístico trabajando en innovaciones tecnológicas para hacerlo más competitivo?
La transformación digital acometida los últimos años por las empresas del sector logístico ha sido decisiva para evitar el desabastecimiento y garantizar el correcto funcionamiento de la cadena de suministro. Tecnologías como el big data se hacen imprescindibles en el momento actual en el que hay que replanificar rutas casi al minuto. Sin la digitalización de las compañías logísticas no sería posible superar con éxito los escollos que se vienen sucediendo desde que el Covid irrumpiese en nuestras vidas. Nos ayudan a predecir el comportamiento de los consumidores y hacer más eficiente la logística. Por otra parte, me gustaría referirme a un proyecto sobre el uso de drones en el que estamos trabajando en UNO Logística. El objetivo es aportar soluciones para la entrega de mercancías de unos cinco kilos y con un alcance de entre 25 y 50 kilómetros en áreas rurales. Creemos que, si bien es una realidad muy compleja en las áreas urbanas, sí puede ejercer de dinamizador y elemento cohesionador en las áreas rurales.
“Estamos trabajando en un proyecto sobre el uso de drones para la entrega de mercancías que puede ejercer de elemento cohesionador en las áreas rurales”
¿Cómo se está adaptando a las condiciones de sostenibilidad un sector donde el transporte por carretera tiene tanto peso?
Desde UNO hemos solicitado al Gobierno que amplíe la cuantía de ayudas que se destinarán al transporte de mercancías, tanto transporte ligero como pesado, pues es un sector responsable del 27,7% de los GEI (Gases de Efecto Invernadero) a nivel nacional y con esta cuantía no va a ser suficiente para conseguir ese objetivo del 30% de reducciones para 2030. Necesitamos renovar las flotas y 1.000 millones de euros no son suficientes. Sólo en el caso del transporte ligero, el que se emplea para la última milla, se necesitaría una dotación de 5.000 millones de euros si tenemos en cuenta los 115.000 vehículos que constan en los registros del Ministerio. Por tanto, la cifra es muy inferior a las necesidades del sector. Estimamos que se podrán renovar alrededor de un 10% de los vehículos, dato alejado del 30% que debería renovarse.
Quería preguntarle, particularmente, por la conocida como ‘última milla’. ¿Qué implantación está teniendo en las grandes ciudades entre las empresas del sector?
El sector de la distribución ya existente, unido al crecimiento exponencial del ecommerce, ha provocado que haya cada vez más vehículos en circulación, convirtiendo a la distribución urbana de mercancías en ‘transporte esencial’. Como tal debe ser entendida, como un servicio público y prioritario dentro de los planes de los ayuntamientos. Esto pasa por garantizar esos servicios y dotarles de las mejores condiciones de eficiencia y competitividad.
“Hay que avanzar en la evolución de los municipios hacia las ciudades 4.0 o smart cities”
Asimismo, dada la importancia de la última milla para el presente y futuro de la economía, creemos que además de ampliar el importe de los fondos europeos destinados a la renovación de las flotas, se deben ampliar las dotaciones destinadas a la mejora y construcción de la infraestructura necesaria; de nada sirve tener vehículos eléctricos y no tener dónde cargarlos. Por otra parte, hay que avanzar en la evolución de los municipios hacia las ciudades 4.0 o smart cities. Nuestra organización empresarial ya está trabajando con varios ayuntamientos, pero es fundamental que trabajemos juntos las administraciones públicas con el sector para que avancemos en la línea adecuada y el regulador conozca nuestra problemática. Por ejemplo, es muy importante que haya una cierta armonización en las regulaciones para que no tengamos que enfrentarnos a normativas muy diferentes.
¿Cuál es el futuro de la logística?
A mí me gusta decir que existen dos tipos de empresas, las que se digitalizan y las que mueren. Por tanto, la digitalización será la que marque el éxito y la competitividad del sector logístico. Por otra parte, las situaciones que llevamos viviendo desde que estallase la pandemia obligan a replantearse el modelo actual. Las grandes tiradas de fabricación desde China ya no tienen sentido. Las industrias deben aproximarse a la demanda. Desde UNO, patronal española de logística y transporte, advertimos de que la crisis en la cadena de suministros se prolongará durante todo 2022, por lo que consideramos urgente y necesario que se impulsen iniciativas que faciliten a fabricantes e industrias su relocalización en España. El modelo productivo ha cambiado. A este respecto me gustaría destacar que hemos pasado de ser una commodity a ser un valor añadido. La logística es clave para mantener los costes y la competitividad de muchos otros sectores, entre ellos el del automóvil. Además, nuestra infraestructura logística es una de las más competitivas a nivel mundial.
“Las grandes tiradas de fabricación desde China ya no tienen sentido. Las industrias deben aproximarse a la demanda”
De un vistazo
Economista colegiado en Madrid, Francisco Aranda es presidente de UNO, Organización Empresarial de Logística y Transporte, y vicepresidente de CITET, el Centro de Innovación para la Logística y el Transporte de Mercancías.
Antes de asumir en 2011 su actual responsabilidad, fue durante cuatro años secretario general de UNO, promoviendo los intereses de las empresas del sector logístico en España ante los nuevos desafíos económicos y sociales.
Aranda también es portavoz de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) y vocal de la Junta Directiva Nacional de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).
Previamente, fue presidente de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal, vicepresidente de Diálogo Social de la CEOE, vicepresidente de la Confederación Europea de Agencias Privadas de Empleo y asesor de la Comisión Europea para la Economía Digital. También ha sido miembro de la Comisión de Diálogo Social Europeo, asesor empresarial para la OCDE y miembro del panel de expertos del Centro de Predicción Económica de la Universidad Autónoma de Madrid (CEPREDE).
En 2018 fue reconocido como líder empresarial en la Primera Cumbre de Innovación Tecnológica y Economía Circular en España, organizada por la Advanced Leadership Foundation.