Luis Carlos Ramírez
“El Gobierno refrenda por la mínima –con errores de voto y ‘traición’–otra de las leyes estrella de la legislatura tras los Presupuestos. Batet rechaza modificar el ajustado resultado (175 frente a 174,) tras dar por ‘aprobado’ –también por equivocación– el ‘histórico’ Decreto laboral que PP y Vox llevan al TC. El empeño de la ministra de Trabajo en buscar sólo el apoyo de los partidos de izquierda, ensombrece la apuesta personal de Díaz, que agrieta el ‘bloque de investidura’ y resquebraja la relación PSOE-UP. El presidente Sánchez garantiza la «estabilidad política» de la Legislatura para afrontar nuevas reformas».
La ‘histórica’ contrarreforma laboral nace mas que gafada. Su aprobación tormentosa en otra sesión del Congreso que pasará a los anales, con errores de voto, traición y hasta equivocación de la propia presidenta Batet al dar por rechazada la norma, tendrá consecuencias en un Parlamento dividido y con bloques mas que inestables.
Aun así, el Gobierno saca adelante con demasiados jirones, otra de las leyes estrella de la legislatura tras los Presupuestos. El refrendo por la mínima –apenas un voto– de la nueva regulación laboral, agrieta el variopinto bloque de investidura, al tiempo que activa una geometría variable con la que Sánchez pretende sortear los sobresaltos que le impidan llegar a 2023. La oposición (PP y Vox) tampoco se lo pondrá fácil con sus embestidas y la acusación de pucherazo para exculpar el error del diputado Casero, que acabará en el Constitucional.
Obstinación de Díaz
El empeño de la ministra de Trabajo en sellar la norma sólo con el apoyo de los partidos de izquierda, ensombrece una apuesta política y personal que también resquebraja la relación PSOE-Unidas Podemos. El desencuentro entre dos estrategias de gobernar son consecuencia de una atomización de las Cortes sin precedentes, con ausencia de mayorías, cuyas decisiones permanecen al albur de negociaciones y enfrentamientos cada semana. Aun así, el presidente Sánchez garantiza la «estabilidad política» de la Legislatura mientras sus ministros Díaz y Bolaños censuran el voto en contra del maltrecho bloque progresista (ERC, EH BILDU y PNV) por alinearse con la derecha (PP, Vox, CS, PDeCAT y UPN). Republicanos y soberanistas vascos acusan a Díaz de “ceder” ante la patronal.
Rufián califica la reforma de «estafa» y considera un “peligrosísimo precedente” refrendar el pacto con empresarios y sindicatos “sin cambiar una coma”. El peneuvista Aitor Esteban lamenta que el Ejecutivo ceda a un “chantaje intolerable”, mientras Arrimadas lo ve como un “triunfo de la sensatez sobre el sectarismo” que dará a España “más seguridad jurídica”. En el grupo socialista, no son pocos quienes vaticinan “otros dos años difíciles” de relación con su ‘socios’.
Ironías frente a crispación
El hemiciclo alterna las ironías con las afrentas verbales sustituyendo, por momentos, los insultos y la crispación. Los reproches entre bancadas interrumpen a los oradores mientras la presidenta Batet exige rebajar los decibelios con amenaza de paralizar la sesión. La diputada de Vox, Olona, reconoce que la ministra de Trabajo hace cosas ‘chulísimas’ por los trabajadores, pero le pide explicar los beneficios de la reforma laboral. Replica la vicepresidenta que el partido de Abascal no es el del campo, aunque se “vistan” como tal. La portavoz ‘popular’, Gamarra, cree que el Gobierno no necesita pitonisas como la ministra Calviño, empeñada en desoír las correcciones económicas internacionales sin asumir su responsabilidad. Para la titular de Economía, los primeros datos de empleo del año ‘avalan’ por sí la nueva legislación laboral. No ve igual el ambiente parlamentario el portavoz de Ciudadanos, Bal, que advierte del riesgo de convertir el hemiciclo con «un establo» donde todo el mundo grita cuando interviene el orador.
Filibusterismo legislativo
La mayoría de los grupos afean al Ejecutivo la truculenta utilización del decreto que mantiene la obligatoriedad de las mascarillas en el exterior, para convalidar al mismo tiempo la ‘paga extra’ de los pensionistas por la inflación. Cs cree que al Gobierno comete “fraude” en el proceso legislativo al mezclar ambas votaciones. Incluso la obligatoriedad de protegerse en espacios abiertos es rechazada también por Bildu al considerarla sin base científica. En el Senado, Junts pide reprobar al Gobierno por “incumplir” la financiación autonómica. Su senador, Cleries, culpa a PP y PSOE de vulnerar un sistema caducado y exige aplicar el fondo Covid (9.300 millones) de los que 1.600 corresponden a Cataluña.
Recta final en Castilla y León
La campaña de la ‘vieja’ Castilla entra en su recta final convertida en epicentro político nacional con participación de todos los líderes y hasta tres expresidentes del Gobierno. El aluvión de líderes (Sánchez, Zapatero, Rajoy y Aznar) y consignas electorales intenta convencer a los 2.094.490 de votantes de la comunidad más extensa –y entre las menos pobladas– para lograr el cambio de ciclo tras 35 años de hegemonía ‘popular’, o consolidar un nuevo mandato de Mañueco. El órdago del candidato y presidente castellano-leonés lo mantiene en cabeza de la mayoría de encuestas, seguido del PSOE, con la irrupción de Vox junto a Unión del Pueblo Leonés, Soria ¡Ya!, Vía Burgalesa y apenas un escaño para Ciudadanos. Sánchez pide concentrar el voto progresista en el PSOE para propiciar un cambio el 13-F, frente al discurso de la “España en bancarrota”. Echenique (Podemos)advierte a estos votantes si piensan que todo se va solucionar cambiando al PP por el PSOE. Abascal asegura que “no” regalará sus votos para entrar en el futuro Gobierno autonómico.
Lapidario
«Se han pasado de frenada creyendo que firmaríamos un trágala como si fueran las tablas de Moisés».
Gabriel Rufián, portavoz de ERC (tras el rechazo a la reforma laboral).
Nombres Propios

Victoria pírrica de Díaz
El empecinamiento de la ministra de Trabajo para refrendar la reforma laboral, “sólo” con los votos del bloque de investidura, deviene en victoria pírrica tras el rechazo del soberanismo catalán y vasco a aceptar una legislación que mantiene parte de la reforma Rajoy. Yolanda Díaz ha pasado de ‘derogar’ la legislación del PP a ‘suprimir algunos aspectos’, aunque esenciales para acabar con la precariedad. Lo que debería ser un triunfo personal y hasta un ‘paseo’ parlamentario de la vicepresidenta primera, malogra su infatigable negociación durante todo un año. Aun así, la primera reforma laboral en 40 años que avalan sindicatos y empresarios para mejorar la vida de los trabajadores, lleva ya su nombre

Casero ‘salva’ la reforma laboral
El voto favorable del diputado popular por Cáceres Alberto Casero salva por ‘error’ la reforma laboral, que su partido achaca a un fallo del sistema telemático. La presidenta Batet rechaza modificar el ajustado resultado (175 frente a 174) tras dar por ‘aprobado’, también por equivocación, el ‘histórico’ Decreto laboral. El culebrón parlamentario incluye la ruptura de disciplina de voto de dos diputados de Unión del Pueblo Navarro (Adanero y Sayas), que exigía votar a favor a cambio de inversiones del Gobierno en el Ayuntamiento de Pamplona. La acusación de ‘pucherazo’ por parte de PP y Vox se resolverá en los tribunales con recurso al Tribunal Constitucional.