Nº 1838 lunes 14 de septiembre de 2020


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No se tragó el Bankia de Rato que le hubiera hundido y no pudo hacerse con el Popular


FAINÉ NO HA PARADO DE INTENTAR ABSORBER A OTRAS ENTIDADES

Desde que Isidro Fainé se hizo cargo de la dirección general de la Caixa en 1999 y con más intensidad desde que la preside a partir de 2007 no ha parado de intentar absorber a otras entidades. Es una de las constantes de su gestión basada en buena parte en su política de mostrar que la Caixa en general y Caixabank en particular, sin dejar de ser catalanes donde son una de las grandes referentes de Cataluña son ante todo un gran banco español que ya es el primero en el mercado nacional y que si se consuma la adquisición e Bankia, con sus 600.000 millones de euros en activos se sitúa como el primer banco español, muy por encima de Santander y del BBVA.

 

NL

Desde que Isidro Fainé se hizo cargo de la dirección general de la Caixa en 1999 y con más intensidad desde que la preside a partir de 2007 no ha parado de intentar absorber a otras entidades. Es una de las constantes de su gestión basada en buena parte en su política de mostrar que la Caixa en general y Caixabank en particular, sin dejar de ser catalanes donde son una de las grandes referentes de Cataluña son ante todo un gran banco español que ya es el primero en el mercado nacional y que si se consuma la adquisición e Bankia, con sus 600.000 millones de euros en activos se sitúa como el primer banco español, muy por encima de Santander y del BBVA.

La absorción se produce en un momento en que tanto el Banco Central Europeo como el Banco de España exigen la fusión de entidades bancarias para hacer frente con más potencia a los problemas del sector, especialmente motivados por los bajos tipos de interés y que se agravan como consecuencia del coronavirus que exigirá movilizar in gentes cantidades de dinero.

Caixa se encuentra en un momento crucial de sus 115 años de vida digiriendo los acontecimientos del otoño de 2017 y la salida de su sede social de Cataluña, una tensión que se mantiene desde mucho antes de que estallaran los traumáticos acontecimientos aludidos cuando  CaixaBank experimentó la conversión de una entidad tan catalana como la Sagrada Familia o el Barça,  en el tercer banco español.
“La Caixa – me hacía notar el presidente de Caixabank, Jordi Gual, nace en Barcelona, se expande por toda Cataluña y Baleares, y desde los años 80 hasta el 2000 se extiende por el conjunto de España. Nuestro objetivo corporativo es echar raíces en todas las zonas donde recalamos. Somos, en Valencia o en Navarra, entidades locales valencianas y navarras como lo fuimos en Cataluña y Baleares lo que no significa que en Cataluña no nos continúen viendo como “la Caixa” de toda la vida. Es perfectamente compatible”.

Fainé rechazó al Bankia de Rato y cortejó al Popular de Ron

Bankia ha representado un curioso papel en esta historia desde que hace ocho años cuando ya se conocía el escandaloso agujero de la entidad Rodrigo Rato intentó colocársela a Fainé con la caradura que le caracterizaba. Si Fainé hubiera cedido entonces se habría colgado al cuello una gigantesca rueda de molino capaz de hundir a la histórica entidad, prodigio de solidez a lo largo de más de un siglo. Obviamente Fainé no tiene un pelo de tonto y dio largas al asunto.

Durante estos primeros meses de 2012 - cuenta Luis de Guindos en su libro "España amenazada" - Rodrigo Rato vino a verme al despacho unas quince veces. En uno de los primeros encuentros me informó del frustrado proyecto de fusión con La Caixa. El acuerdo consistía en que Isidre Fainé presidiera la entidad resultante hasta la jubilación y después Rodrigo Rato pasaría a ser el primer banquero de España. La operación se descartó por motivos que no se han terminado de aclarar, pero con el paso del tiempo, creo que quizá no hubiera conseguido más que agrandar el problema. Las dificultades de gobernanza en La Caixa tampoco debieron jugar a favor. Rato también planteó por aquellas fechas una fusión con Liberbank y Unicaja

Realmente con lo que Fainé soñaba era con hacerse con el Banco Popular del que llegó a poseer de forma encubierta un 6 por ciento. Obviamente antes del desastre. Cuando Saracho, el último presidente intente vender el banco a cualquier precio, más bien gratis, solo quedaban con suficiente musculatura Caixabank, que a De Guindos no le parecía conveniente o Bankia, que el ministro había contemplado pero que no era una opción deseable ni por Bruselas ni por la Moncloa donde residía a la sazón Mariano Rajoy.

EL CHEQUE EN BLANCO DE ISIDRO FAINÉ 

En tiempos de Ángel Ron, el intento de compra más potente, aunque amistoso, corrió a cargo de Isidro Fainé, presidente del Universo Caixa. En 2014 Fainé  se entrevistó con Ron, poniendo sobre la mesa un cheque en blanco para que fuera él quien fijara el precio de la absorción. Fainé añadió a esta propuesta corporativa una tentadora oferta personal: el puesto de vicepresidente y consejero delegado del banco fusionado en sustitución de Juan María Nin.
Por cierto este hombre fue cesado en junio de dicho año con una espléndida indemnización merecedora de aparecer en los primeros puestos del ranking de indemnizaciones generosas.  Ángel Ron informó al Consejo de la oferta de Caixabank , expresando su criterio negativo lo que obtuvo la aquiescencia unánime de los consejeros.
A lo largo de 2016 Fainé siguió conversando con Ron sobre la materia pero ya no volvió a poner ningún cheque en su mano, ni en blanco ni en negro ni en rojo. Finalmente, ya caído el Popular Isidro Fainé no fue invitado por el ministro Luis de Guindos a hacer una oferta por el banco desplomado.

No le gusta a Pablo Iglesias pero no lo ven mal los sindicatos

Parece que el banco fusionada al que se le ha bautizado periodísticamente como Caixabankia será presidido por Goirigolzarri, sin funciones ejecutivas. Es evidente que Isidro Fainé como presidente de la Fundación de la Caixa que controla el 40 por ciento de Caixabank es el hombre clave de una fusión con un banco que ahora no tiene que ver con el de Rato que provocó la mayor catástrofe financiera de la historia de España.

La fusión no le gusta un pelo a Pablo Iglesias que lamenta que Bankia no sea el eje de una banca pública. Sin embargo a los sindicatos no les ha parecido mal. Reconocen que Caixabank ha mantenido una política laboral aceptable y simpatizan con su Fundación que no tiene igual en España a la que dedica más de 500 millones al año. Una fundación que ha consolidado una posición de liderazgo a nivel internacional, situándose en tercer puesto en volumen de activos, con 24.000 millones de euros, y solo por detrás de la Bill & Melinda Gates Foundation y Wellcome Trust.
Por otro lado destacan que el Estado seguirá teniendo una presencia significativa. El primer accionista sería Criteria, controlada por la Fundación con alrededor de un tercio del capital del nuevo banco, y el Estado, que actualmente aún tiene el 61% de Bankia a través del FROB, pasaría a ser el segundo con alrededor de un 15% del capital. Y sobre todo que con un banco tan poderoso será más fácil recuperar el dinero que los españoles hemos tenido que aportar para salvar Bankia a la que se inyectó 24.000 millones de euros. 

FAINÉ, BANQUERO ATÍPICO

Isidro Fainé es un banquero que poco tiene que ver con sus colegas.  Ha gobernado la Caixa procurando la máxima rentabilidad pero con la vista puesta en potenciar su obra social . Fainé es atípico desde su nacimiento, como hijo de un campesino devenido en obrero industrial y lo es en sus compromisos sociales y políticos en el sentido más noble de la política. No tiene carné de ningún partido pero ha caminado toda su vida por un centro progresista en línea con los ideales de la socialdemocracia.

“Estoy dispuesto – le dijo al director de El Nuevo Lunes antes de que se filtrara la fusión - a apoyar al presidente del Gobierno en su nuevo plan de lucha contra la pobreza infantil. He puesto a disposición de Pedro Sánchez la experiencia de la Fundación Bancaria “la Caixa” contra esa pobreza hereditaria

Isidro Fainé tiene un sueño, que describe a José Garcia Abad en la larga charla que  mantuvieron a tumba abierta, sin temas tabú, quizás con la mayor sinceridad expresada anteriormente  y que publico con la amplia extensión  en nuestro semanario económico “El Nuevo Lunes”.

Sueña Fainé “Con una sociedad más justa, que dé más oportunidades a las personas que más lo necesitan. Esa es la misión de la Fundación Bancaria “la Caixa”, pero también mi sueño. Solucionar temas que me preocupan, como la soledad que veo en los hospitales, en personas sin recursos ni familia. Sueño con la igualdad de oportunidades para todos. Con acabar con la exclusión financiera y la pobreza. Son sueños que en vigilia trabajo de forma activa para conseguir hacer realidad”. Su padre le recordaba que  “Fainé significa que tienes que hacer faena”, una advertencia que contrastaba con lo feliz que se sentía cuando era joven del santo de su nombre, cuyos bueyes labrarían la tierra mientras yo me dedicaba a leer tebeos”.

Cuando un periodista del Financial Times le preguntó cuál era el modelo que le inspiraba, Fainé no tuvo empacho en declarar: “Jesucristo”. El periodista no lo publicó y Fainé comprendió entonces que hablar de estas cosas está mal visto. “Que hoy, tienes que ser escéptico”.

 

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