Nº 1823 lunes 27 de abril de 2020


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La crítica de Casado a Sánchez recuerda el error cometido por Aznar cuando acusó a González de pedigüeño

España espera un prodigioso maná de euros


 

NL

Las críticas, mayormente mediáticas, a la Unión Europea, son al menos prematuras cuando la Comisión Europea aprueba distintas vías de apoyo financiero para un plan de recuperación de los efectos económicos del coronavirus que en su conjunto alcanzan los 540.000 millones de euros.

Esta cifra le pareció al presidente Sánchez insuficiente y propuso al Consejo Europeo del pasado jueves triplicarla hasta alcanzar 1,5 billones de euros para repartir a fondo perdido y no como prestamos reembolsables que se financiarían como “deuda perpetua” –sólo se pagarían los intereses–  a cargo del presupuesto de la Unión.

Este fondo –propone Sánchez– se aplicaría principalmente a la transición ecológica, a la transición digital, a la mejora de la autonomía industrial y tecnológica de la Unión Europea con especial atención a los sectores que más están sufriendo: el transporte y el turismo.

Este fondo, un verdadero maná que caería sobre todo el territorio de los 27 miembros de la Unión se financiaría si el Consejo Europeo lo aprueba, con nuevos impuestos como el aplicable al CO2 en frontera, y el de transacciones financieras, entre otros. 

El divino maná se repartiría entre los distintos miembros de la Unión, según la sugerencia del presidente español, atendiendo al impacto humano, social y económico de la pandemia. O sea, beneficiando a los países más afectados, entre los que destacan Italia y España.

Un dinero a fondo perdido
La aceptación o no de la petición de Sánchez mostrará hasta qué punto la Unión se compromete a actuar “con verdadero alcance”, según la cauta expresión del presidente en el pleno del pasado miércoles en el Congreso de los Diputados. “No podemos limitarnos –sentenció– a apagar el incendio. Se trata de reconstruir la casa para acoger a todos y a todas”.
Contrariando las suspicacias de los euroescépticos parece que la Unión va a demostrar dicho compromiso asegurando el proceso de reforzamiento de la integración europea, que se temía que fuera arrastrada por el coronavirus, una vez que la canciller alemana Angela Merkel ha prometido apoyar la propuesta del presidente español, con algunos matices, mayormente de tipo cuantitativo.

El acuerdo no será fácil ante la oposición vehemente del primer ministro holandés, Mark Rutte, y de forma más discreta por parte de los dirigentes de otros países y de la propia Italia en sentido contrario. Y desde luego no parece verosímil que prospere la propuesta española de que las medidas entren en vigor el primer día de junio. Tendremos que darnos con un canto en los dientes si se pone en marcha a principios del próximo año.

Peor que un déficit patriótico
Pablo Casado criticó duramente, y no sin razón, en algunos puntos de su filípica parlamentaria contra la gestión del Gobierno frente a la pandemia. No obstante resultó decepcionante su reticencia ante las ambiciosas propuestas de Sánchez para que llueva el maná en holgadas cantidades billonarias sobre nuestra economía ante la gran pandemia económica que se nos viene encima.

El presidente del PP vino a ponerse de parte de los gobernantes europeos críticos con España al interpretar abusivamente la desconfianza de los mismos, que afean a Sánchez que no redujera el déficit presupuestario a pesar del fuerte crecimiento que observaba la economía española.

Una crítica que mostraba en el dirigente ‘popular’ algo peor que un déficit patriótico, una torpeza política. Nos recuerda el error cometido por José María Aznar, que le costó un varapalo en el debate televisivo con Felipe González previo a las elecciones de 1993, cuando aquél, entonces en la oposición, acusó al presidente González de “pedigüeño” por la solicitud de más fondos de cohesión de la Unión Europea.