Nº 1808 lunes 13 de Enero de 2020


DESTACADO


 

Un buen principio es la bienvenida de la CEOE al nuevo Gobierno



Sánchez tendrá que hacer magia para mantener

su contrato de alquiler en La Moncloa


NL

Pedro Sánchez tendrá que hacer magia –como agnóstico no cree en los milagros– para residir en el Palacio de la Moncloa durante cuatro años, que es el contrato de alquiler firmado con el Parlamento.

Con su reconocida habilidad para caminar por el alambre y cuadrar compromisos aparentemente incompatibles y su infinita flexibilidad de caderas no tendrá suficiente. No obstante, podrá conseguir lo que hoy parece imposible con la Cámara de la soberanía nacional partida por la mitad, como en la II República, si logra gobernar para todos los españoles con acciones y no sólo con bellas palabras.

Lo que sería letal para este país es gobernar sólo para media España frente a la otra media. Ante todo el presidente recién ungido debe esforzarse por destensar el irrespirable ambiente político que, si hemos de atender a algunas de las expresiones escuchadas durante las sesiones de investidura, estaríamos al borde de otra guerra civil.  

Nos parece que, afortunadamente, el pueblo no padece la fiebre de sus representantes, por lo que no parece que los llamamientos a la calle anunciados por algunos partidos  tengan un alcance desbordante.

Gobierno sólo debe haber uno

La segunda condición para asegurar un Gobierno creíble sería, en nuestra opinión, que sea un Gobierno único y no dos gabinetes solapados. Casi todo parece indicar que esta condición fundamental en el diseño de un Gobierno de coalición presentable, cuya ausencia en las primeras negociaciones frustró las primeras negociaciones de Sánchez con Iglesias, está razonablemente asentada.

Nos basamos en la aceptación por parte de este último de ministerios alejados de las grandes decisiones económicas, incluida la Vicepresidencia Segunda a cargo de Iglesias, que son departamentos más bien retóricos. No obstante, caben serias dudas de que Iglesias, que despliega un contundente discurso ideológico y notable capacidad estratégica, no se las componga para diferenciarse exhibiendo un “liderazgo social”. 

Sus manifestaciones de estos días sacando pecho y proclamando ‘sus’ ministros sin esperar a que los hiciera públicos el presidente, quien constitucionalmente los nombra podrían alimentar las dudas, pero lo más importante son los hechos y en lo fundamental Iglesias ha renunciado a todas sus posiciones “irrenunciables” como la derogación de la monarquía, las nacionalizaciones y el menosprecio de la política de la Unión Europea.

Machadas destinadas a la parroquia

Las machadas de estos días están destinadas a su parroquia, como muchas de las manifestaciones efectuadas tanto por Casado como  Arrimadas o Abascal, y de manera especialmente tremendista por Montserrat Bassa, diputada de Esquerra Republicana por Girona, en la sesión de investidura, que contrastan con el clima más civilizado de las tenaces negociaciones mantenidas entre Gabriel Rufián y Adriana Lastra.

Escuchada Bassa, habría que colegir que las negociaciones con ERC morirían antes de nacer pero, según nos comentan dirigentes importantes de este partido, hay voluntad de desdramatizar en lo posible los encuentros entre ambos partidos sobre la cuestión catalana. Ni que decir tiene que esta cuestión será la más delicada para el nuevo Gobierno.

La bienvenida de Garamendi, un buen principio

La única línea roja impuesta por Iglesias frente a la firme oposición de Nadia Calviño, la vicepresidenta económica ‘in pectore’, como señalábamos el pasado lunes en esta misma sección, es la derogación plena de la reforma laboral de Rajoy/Báñez. Todo lo demás, incluso la subida del salario mínimo, será acordado en razón de las circunstancias. Tiene también alta relevancia la cuarta Vicepresidencia otorgada a Teresa Ribera, que resalta la transición ecológica como prioridad del nuevo Gobierno.

Otro condicionamiento fundamental para el nuevo Gobierno es no generar miedo en el empresariado. La gran noticia para él ha sido la celeridad con que el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha dado la bienvenida al nuevo Gobierno con una nota de prensa que reza así: ”La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) dan la bienvenida al nuevo Gobierno tras la sesión de investidura celebrada hoy en el Parlamento de España.

Los empresarios españoles muestran su total colaboración con el nuevo Gobierno en la tarea de conseguir lo mejor para nuestro país, especialmente en una etapa en la que la interlocución con las instituciones, en el marco del diálogo social, será tan importante y necesaria”.

... y todo El Nuevo Lunes en www.elnuevolunes.es

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