Nº 1803 lunes 2 de Diciembre de 2019


DESTACADO


 

El anonimato en la Red se ha convertido en un arma de destrucción masiva

El poder político, el judicial y el económico conspiran
en pro de la desinformación


NL

El pasado martes, la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) ha concedido el Premio “Tintero” destinado a los dirigentes del mundillo económico que destacan por su transparencia y accesibilidad a la prensa, y el “Secante”, que distingue negativamente a los más opacos y menos receptivos a los requerimientos de los periodistas de información económica.

Recibió el Premio “Tintero” Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España, y obtuvieron sendos accésit al mismo Gonzalo Gortázar, consejero delegado de Caixabank, y Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa, la patronal de Seguros.

El Premio “Secante” fue obtenido por Esther Alcocer Koplowitz, presidenta de FCC, seguida con sendos accésit por Mariangela Marseglia, country manager de Amazon, España e Italia, y por Norman Sorensen, presidente de Codere.
Los  tres ‘tinteros’ acudieron encantados a la ceremonia mientras de los ‘secantes’ sólo se personó Koplowitz, ausentándose Marseglia, de Amazon, y Sorensen, de Codere.

La junta directiva de la APIE justificó la concesión del secante a Mariangela Marseglia señalando que desde julio de 2018, durante este año y medio, Amazon ha multiplicado su actividad pero no ha mejorado su transparencia sosteniendo una cultura societaria que no permite desentrañar datos fundamentales de su presencia en el mercado nacional y en su tributación al Estado amparándose en su carácter de sucursal.

Triunfa la mentira

Los periodistas económicos han aprovechado esta ceremonia para llamar la atención sobre el empeoramiento progresivo de la calidad informativa. O sea, el triunfo de la mentira sobre la verdad en la que tienen su cuota parte de culpa los poderes políticos, los judiciales, los económicos y la misma prensa.

Iñigo de Barrón, presidente de la Asociación de Periodistas Económicos, lamentó que los medios de información estén hoy más politizados que en los últimos años y muy débiles ante las presiones de algunas empresas y denunció a los falsos medios que en Internet chantajean a las empresas. Es un problema que no sólo afecta a España, pero que en nuestro país ha alcanzado mayor gravedad.

Citó Íñigo de Barrón a Alan Rusbridger, quien cuando era director del diario británico ‘The Guardian’ puso en marcha el proceso de digitalización del periódico. Rusbridger señaló que la batalla contra la desinformación es un gran desafío para las sociedades occidentales y una amenaza al resucitar a viejos demonios que creíamos enterrados desde hace por lo menos cien años. “En un momento tan delicado –resaltó–, las democracias no pueden prescindir del periodismo de calidad crítico”.

Culpa compartida por  partidos, empresas, jueces y periodistas

Señala el presidente de la APIE que en las últimas campañas electorales se ha comprobado que la mentira forma parte de la contienda política, una mentira basada en noticias económicas manipuladas. “En la política –aseguró–, se ha pasado a censurar a medios críticos como estamos viendo en un partido de extrema derecha. Y el poder judicial ha tomado la pasada semana decisiones no admisibles como imputar a periodistas por revelar datos de un sumario que estaba secreto cuando la información era veraz y de interés público. Quienes tienen que guardar silencio son los funcionarios y no los periodistas”.

En su opinión, los problemas no vienen sólo de la política, sino también de los poderes económicos que presionan a los periodistas. Algunas compañías, aprovechando la debilidad de las empresas periodísticas, tratan de influir en el trabajo periodístico, una estrategia equivocada pues el desprestigio de los medios será perjudicial para el mundo empresarial, pues en el fondo a todos los que juegan limpio, tanto en el mundo político como en el económico, debería interesarles medios rigurosos y fuertes. Como dijo Martin Baron, director del ‘Washington Post’,  “el periodismo tiene la necesidad de adaptarse a Internet pero es mas importante alejarse del poder y, si no lo hace, morirá”.

El anonimato en la Red, arma de destrucción masiva

No todos los problemas vienen de fuera del periodismo. Entre nosotros ha surgido en los últimos tiempos unas pseudowebs con apariencia de ser medios que buscan el enriquecimiento rápido mediante el chantaje o la coacción.
Como sostiene Iñaki Gabilondo: “El anonimato en la Red se ha convertido en un arma de destrucción masiva porque trabaja con información aparente que no cita su origen, que no distingue lo cierto de lo falso, lo comprobado del rumor, lo importante de lo anecdótico”.

Barrón advierte de que si no se nos permite el acceso a una información veraz y suficiente lo que hacemos al final es igualar la buena prensa con la mala prensa. O sea, las buenas empresas e instituciones con las malas.

Por su parte, Pilar González de Frutos señaló que “hemos hecho una iniciativa, “Estamos seguros”, de explicar qué es la actividad aseguradora, qué significa y los valores que aporta a la sociedad. Una industria que no es la culpable de la crisis, que es parte de la solución que cada vez tiene mas trascendencia en el ámbito financiero”.
 

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