Nº 1801 lunes 18 de Noviembre de 2019


EMPRESAS


Tras año y medio de investigaciones, la Audiencia Nacional lo imputa a él y a otros doce altos cargos del banco por los pagos a Villarejo

Se estrecha el cerco judicial sobre FG


La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado a la Audiencia Nacional la imputación del expresidente del BBVA Francisco González por los contratos que suscribió la entidad con el comisario jubilado en prisión provisional José Manuel Villarejo. Además, ha pedido la imputación, entre otros, de Juan Asúa, asesor de cabecera del actual presidente de la entidad financiera, Carlos Torres, y de Eduardo Arbizu, hasta el pasado mes de julio responsable de Regulación y Control Interno del BBVA, con lo que el cerco judicial, tras cerca de dos años de investigaciones, se estrecha en torno a la antigua cúpula del banco. A través de un comunicado, el banquero gallego, que renunció a todos los cargos en marzo, ha querido "reafirmar la plena disposición a colaborar con la Justicia".

por Nuria Díaz

Tras escuchar a la Fiscalía Anticorrupción, el juez Manuel García-Castellón, titular del Juzgado de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, ha decidido imputar a Francisco González por los presuntos delitos de cohecho y revelación de secretos y citarlo como investigado este lunes  18 de noviembre. No es una sorpresa. Fuentes del sector señalan que la imputación del banquero se esperaba desde que el pasado mes de julio se produjera la del banco lo que supuso un estrechamiento del cerco judicial sobre la antigua cúpula del BBVA. Fuentes del sector señalan que, desde entonces, el banquero sabía  que dicha  imputación era prácticamente inevitable. Nada más conocerse, González ha reafirmado en un breve comunicado “su plena disposición a colaborar con la Justicia”. El exbanquero recuerda  que ya se puso a disposición del Tribunal cuando el pasado 30 de julio se imputó a BBVA como persona jurídica en la investigación abierta sobre los servicios que la empresa Cenyt -vinculada al excomisario José Manuel Villarejo- prestó al banco.

Cuando emitió este comunicado,  ya no estaba en el banco porque en marzo ya habia abandonado todos sus cargos. En una carta enviada al actual presidente, Carlos Torres, el banquero aseguraba entonces que renunciaba "temporalmente" a su cargo de presidente de honor y de la fundación. González insistió entonces en que también se hacía a un lado para evitar que se le utilizara para "dañar a la entidad", que había encabezado desde 1999.
 Pero el señalamiento de la entidada por parte de la justicia ya estaba hecho. Según el escrito de Anticorrupción, que fue presentado ante el juez instructor antes del verano, el BBVA dirigido por Francisco González contrató al entramado empresarial del comisario jubilado José Manuel Villarejo para el desarrollo de servicios de inteligencia, "de naturaleza patrimonial y carácter ilícito", además de seguimientos personales y acceso a comunicaciones o documentación bancaria que, a su entender, supusieron "múltiples" vulneraciones de derechos fundamentales de varias personas. Entonces, el banco aprovechó para insistir en que su prioridad es esclarecer los hechos y colaborar con la justicia e incidió en que ha aportado información a la causa desde su inicio y ha compartido también con la justicia de manera proactiva hallazgos relevantes de la investigación "forensic" encargada a Garrigues, Uría Menéndez y la consultora PwC.

‘Operación Trampa’
Si la imputación del banco fue un paso importante en la causa, la imputación de FG, es un salto cualitativo en este complejo proceso judicial, sobre todo esta pieza de la causa, Tándem, la número 9, que  ha ido creciendo a medida que ha avanzado el trabajo de los investigadores sobre cada uno de los trabajos que la mercantil de Villarejo, Cenyt, habría venido desempeñando para el BBVA desde el año 2004.

La parte más conocida es la denominada 'operación Trampa', el despliegue que habría orquestado Villarejo para conseguir frenar el desembarco de la constructora Sacyr en el Consejo de Administración del banco.  Según publicaron en enero, los portales web de noticias El Confidencial y Moncloa.com, el banco había contratado a Villarejo en 2004 para espiar a ejecutivos de Sacyr, constructora que por aquel entonces pretendía conseguir el control del segundo banco español. El excomisario facturó más de medio millón de euros a cambio de informes que incluían la monitorización de más de 4.000 teléfonos y seguimientos a periodistas, empresarios y políticos entre 2004 y 2005, incluido el entonces ministro de Industria, Miguel Sebastián, personado como acusación en la causa.

El mismo día 18 está citado, aunque como testigo, Javier Ayuso, quien era director de comunicación del BBVA y también fue jefe de prensa de la Casa Real.

Junto a Francisco González, Anticorrupción ha pedido la imputación de Juan Asúa, asesor personal del actual presidente de la entidad financiera, Carlos Torres, quien en diciembre de 2018 le nombró Senior Advisor to the Chairman, y fue responsable en el BBVA de España y Portugal y responsable de Corporate&Investment. Su imputación, al contrario que la de FG, si que ha causado sorpresa. La declaración de Asua tiene, señalan algunas fuentes, gran relevancia porque  se ha encargado del ‘informe forensic’.,y llegó a sonar como cosnejero delegado cuando con la salida de FG de la presidencia, Torres ocupó el primer sillón del banco. 

También declarará Eduardo Arbizu  que hasta julio, cuando fue cesado al conocerse la imputación del BBVA, ostentaba el cargo de responsable de Regulación y Control Interno del BBVA.

Más de una decena de directivos imputados
En total, han quedado sujetos a investigación y eventual procesamiento una decena de altos cargos del banco, incluido el que el ex CEO de la entidad, Ángel Cano, y el otrora jefe de Seguridad, Julio Corrochano, supuesto interlocutor de Villarejo y para quien el juez impuso una fianza de 300.000 euros.

Asimismo, están investigados su sustituta en el cargo, Inés Díaz Ochagavia; el jefe de grupo en el equipo de Seguridad del banco Nazario Campo Campuzano; el director de Red Banca Comercial en la entidad Ignacio Pérez Caballero; el que fuera jefe de Riesgos para España y Portugal y después responsable de BBVA Real Estate Antonio Béjar González, el miembro hasta 2018 del Comité de Dirección Ricardo Gómez Barredo y a su ex director de Finanzas, Javier Malagón Navas, informa moncloa.com.

Béjar, declaración clave

Excepto Ayuso, que en su calidad de testigo y no imputado está obligado a contar la verdad, el resto de los imputados hasta el momento se han acogido a su derecho a no declarar.
Excepto el que fuera director de Riesgos de BBVA para España y Portugal y responsable de la sociedad Distrito Castellana Norte, Antonio Béjar, que también está imputado en la causa, y que habría decidido colaborar con la justicia y aportar documentación referente a los contratos realizados por el BBVA al ex comisario José Manuel Villarejo. algunas fuentes creen que esta colaboración habria sido la causa de que fuera despedido por el banco el pasado mes de septiembre, aunque desde la entidad se arguye que no hay relación.


Breve historia del ‘caso BBVA’

El caso BBVA estalló en mayo de 2018, cuando Público difundió las primeras facturas pagadas por el banco a Villarejo por valor de más de 200.000 euros —importe que, posteriormente, se elevó a más de 10 millones—. Francisco González abrió una investigación interna que se cerró sin conclusiones.

Meses después, en enero, su su sucesor Carlos Torres se retomó la investigación, pero contrató a los despachos de abogados de Garrigues y de Uría, así como al auditor PwC, lo que daba al procedimiento más visos de objetividad.

Los descubrimientos realizados se han ido enviado a la Audiencia Nacional y a ellos se remite el banco cuando se les pregunta.

El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, ha insistido en varias ocasiones en que el caso judicializado no han repercutido ni en la cuenta de resultados, ni en la cotización de la entidad, ni en su negocio. “No ha tenido ningún efecto directo en absoluto”, recalcó.

La reputación
Otra cosa es la reputación. Además de que el mismo reconoció este hecho, la gobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, también ha alertado en varias ocasiones sobre los riesgos para negocio y reputación que pueden llegar a entrañar la existencia de inadecuados estándares de buen gobierno en las entidades financieras.

Lo cierto es que sus declaraciones coinciden en el tiempo con el caso de BBVA y Villarejo, pero también con el fichaje frustrado de Andrea Orcel por el Santander, o  el caso de Banco Popular, primer banco de Europa resuelto y cuyo juicio acaba de comenzar.


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