Nº 1790 lunes 29 de Julio de 2019


EMPRESAS


5G: una revolución con todo en el aire

Operadoras, fabricantes y gobiernos se lanzan a la batalla por el liderazgo de la nueva generación móvil, aunque todavia no hay espectro, terminales ni aplicaciones


5G EP: Las aplicaciones del 5G serán completamente disruptivas

Coches sin conductor, operaciones quirúrgicas en remoto, realidad virtual y millones de dispositivos conectados entre sí con capacidad de procesar miles de ‘petabytes’ de datos en tiempo real. Una revolución tecnológica, eso sí, que aún tiene todo en el aire. Los gobiernos europeos están empezando ahora a conceder el espectro que permita poner en marcha todas estas aplicaciones y las compañías a cambiar antenas y fabricar terminales. Y todo, con la batalla comercial entre EE UU y China de trasfondo, porque la del 5G es también una batalla geoplítica por ver quién controla la quinta generación de móvil.

Nuria Díaz

El 5G lo cambiara todo, dicen los más ‘tecnológicos’. Y atendiendo a lo que será posible gracias a la conexión ultrarrápida de las nuevas redes, como el coche autónomo o las operaciones quirúrgicas en remoto,  así será. “Una revolución”, describe una fuente del sector. Pero una revolución en la que, más allá de los slogans, las pruebas piloto, y las declaraciones de guerra comerciales, todavía está casi todo por hacer.

Lo primero, el reparto del espectro. Roberto Sánchez, director general de Telecomunicaciones del Ministerio de Economía y Empresa, anunciaba hace unos días que la subasta de la banda de los 700 MHZ, esencial para el despliegue de la red 5G en nuestro país, tendrá lugar a principios de 2020, un año de retraso sobre la idea inicial de Pedro Sánchez que era que la subasta comenzara a principios de este año. La banda de los 700 MHz está actualmente ocupada por los canales de la TDT, por lo que se tendrán que mover para dejar espacio a las redes móviles 5G.  Desde Europa decidieron que la fecha límite para que las operadoras dispongan de todo el espectro del 5G es el 30 de junio de 2020. Y los gobiernos tienen mucho que decir al respecto.

La ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, aseguraba hace solo unos días que  la recaudación no es la prioridad de la subasta de espectro  sino que buscará un equilibrio entre obtener el valor adecuado e incentivar la inversión y el despliegue. Calviño afirma que la recaudación no es la prioridad de la próxima subasta de espectro para el 5G. Una declaración de intenciones que no es baladí a tenor de que Italia estableció un récord en septiembre pasado, al recaudar 6.550 millones de euros, más del doble de lo que preveía inicialmente, y la subasta alemana, que se reemprendió el martes tras la pausa de la Semana Santa, lleva ya recaudados 6.549 millones. Aún así, las cifras del 5G quedan lejos de las logradas en el año 2000, con las subastas de las frecuencias del 3G o UMTS: Alemania ingresó 50.000 millones de euros, y el conjunto de los estados europeos 160.000 millones. En España, estalló la polémica porque se consideró que, ingresando solo 87.000 millones de las antiguas pesetas, el Estado había perdido una oportunidad de oro y había ‘regalado’ las concesiones a las operadoras.

“Killer aplications”

No tiene asignado espectro, pero tampoco hay terminales. Al menos, no demasiados. Vodafone señala que comercializa en la actualidad cuatro smartphones 5G de fabricantes y que próximamente irán añadiendo más terminales al portfolio. Vodafone comercializa 3smartphones 5G de los fabricantes Samsung, LG y Xiaomi. Apple no tiene previsto tener ningún iphone 5G hasta, al menos, el año que viene. Pero es que “tener un móvil con 5G ahora es un sinsentido”, señala un experto. ¿Por qué?. Porque no existe la infraestructura, ni están claras las “killer applications”  –aplicación que arrasa entre los usuarios, se convierte en una aplicación bajo un uso masivo a nivel global y que, en muchos casos, marca el inicio de una nueva corriente de software– y por tanto todavía no saben dónde estarán los ingresos. “Pese a todos los anuncios, y la sensación de que hablan continuamente de 5G, lo cierto es que las operadoras aún no ven el beneficio de lanzarse sobre este negocio”.

Al menos más allá de las pruebas piloto. Vodafone, la operadora que más rápido va en este asunto, anun,ciaba hace unas semanas el lanzamiento de los primeros servicios comerciales de 5G en 15 ciudades: Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Bilbao, Vitoria, San Sebastián, La Coruña, Vigo, Gijón, Pamplona, Logroño y Santander.

Telefónica, por su parte, ha desplegado varios pilotos de casos de uso 5G en el marco del proyecto Ciudades Tecnológicas, una iniciativa puesta en marcha por Telefónica en 2018 orientado a probar y desarrollar nuevas aplicaciones como el coche conectado, la realidad aumentada aplicada al turismo, la realidad virtual para la retransmisión de eventos deportivos o para la venta de viviendas, el almacenamiento de baja latencia para la banca o el streaming de video de alta calidad para el transporte público entre otras iniciativas. “Ahora se está probando la tecnología y cómo realizar un despliegue comercial eficiente”- añaden. En Telefónica reconocen que respecto al lanzamiento comercial del 5G es necesario que todo el ecosistema alrededor del 5G (terminales, red, aplicaciones útiles para los ciudadanos y las empresas…) avance en las mejores condiciones para convertir el 5G en comercial.  

Y es que, como señala Manuel España, director de Telecom, Media & Utilities de Sopra Steria España   afirma que “a la hora de hablar de casos y plazos a los que va a llegar el 5G, hay que diferenciar entre el uso residencial y el empresarial. En el primer caso se busca sobre todo la mejor experiencia de usuario; en el segundo, los dos factores que van a marcar la pauta son la revolución de la latencia y la concentración de dispositivos”. Pero para el directivo de Sopra Steria el desarrollo de la 5G no es solo un problema de telecomunicaciones, sino también del desarrollo de otras tecnologías que permitan crear entornos tecnológicos propicios o de la mejora del rendimiento del rendimiento de las baterías de los dispositivos.

Son muchos los expertos que apuntan que el 5G que está poniéndose ne marcha en estas experiencais es un 5G a medio gas, no es “el de verdad”. En Vodafone se defienden. “La industria ha acordado que los despliegues iniciales de redes 5G se realizarán basados en la arquitectura NSA (Non Stand-Alone) y el objetivo es migrar a 5G SA (Stand-Alone) de forma transparente para el usuario. Con 5G NSA se pueden disfrutar plenamente todos los beneficios de 5G (mayor ancho de banda, Mobile Edge Computing, mejor latencia…) aprovechando parte de la arquitectura de red 4G existente, lo que permite acelerar al máximo el inicio del uso de la nueva red.

Compartir redes

En el entretanto hay que invertir mucho. Hay que instalar el cuádruple de antenas, por eso a nadie le ha extrañado el acuerdo al que al cierre de esta edición llegaban Telefónica y Vodafone. Telefónica (O2) y Vodafone cierran un acuerdo para compartir equipos activos en la red de 5G en Reino Unido.

Un acuerdo para compartir los equipos activos de la red 5G, como son las antenas de radio, en los emplazamientos que ambas compañías comparten en el Reino Unido, completando así el acuerdo de intenciones alcanzado entre ambas operadoras el pasado mes de enero. O2 y Vodafone han acordado darse mayor autonomía en el ámbito de las redes 5G en aproximadamente 2.700 emplazamientos de 23 grandes ciudades, que representan algo más del 16% del total de emplazamientos que ambas comparten.

A estos se suma la ciudad de Londres, como ya se anunció en 2018, lo que eleva el número de emplazamientos autónomos al 25%. 



Y detrás, la guerra comercial EE UU-China

La batalla del 5G no es solo una batalla comercial. Que también. La diputa por el control de esta tecnología es también geopolítica porque los analistas estiman que el país que ostente el liderazgo de esta cuarta revolución industrial será la potencia preponderante de los próximos 50 año. Y en esas están EEUU y China.

“La carrera por el 5G está en marcha y EEUU debe ganar¨, dijo el presidente Donald Trump en un discurso reciente.

En mayo, EEUU decretaba un bloqueo a Huawei, uno de los principales fabricantes chinos, acusádole de espionaje. Un paso más en la carrera de la Casa Blanca por sacar ventaja a China. Allí trabajan en una orden que prohiba a las  compañías estadounidenses utilizar equipos de origen chino en redes de telecomunicaciones críticas. Algunas fuentes apuntan que, de hecho, la administración Trump está pensando en vetar a cualquier compañía que fabrique en China, lo que incluiría a varias compañías europeas.

Y es que china va ganando la batalla del 5G.

Las empresas chinas poseen la mayoría de las patentes de esta revolucionaria tecnología, mientras que no hay grandes empresas estadounidenses fabricando o desarrollando equipos de telecomunicaciones 5G.

Europa, apuntan los analistas, ha perdido ya esta carrera. Uuna carrera con implicaciones en la Defensa y también en los ingresos.

Se espera que las aplicaciones de 5G generen 4 billones de dólares a nivel mundial solo en los primeros dos años.


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