Nº 1787 lunes 8 de Julio de 2019


DESTACADO



Hay más demanda que oferta de bonos verdes, el fondo noruego del petróleo desinvierte en este producto, Brufau se electrifica y Galán y Bogas pugnan por el liderazgo de la transición ecológica 

Estamos al borde la burbuja verde

NL

Lo verde es la Consigna General Europea, una moneda de oro con dos caras: la medioambiental y la financiera que se arropan y a veces se confunden. Los apóstoles de la cruzada verde han llegado a sostener, razonablemente,  que en realidad de que lo que se trata con ella es de rectificar un formidable fallo del mercado, que se había comportado íntegramente en términos de rentabilidad financiera sin considerar otras rentabilidades no financieras, como la sostenibilidad del medio ambiente, nuestro patrimonio más valioso.

Lo verde es la flamante consigna de lo política y económicamente correcto, junto a los términos “sostenibilidad” y, por supuesto, la prescripción obligatoria de lo digital. Lo verde tiene la virtud de unir los negocios con la buena conciencia, atacando inmisericordemente a lo ‘marrón’ y, directamente a lo ‘negro’.

Antonio Brufau, presidente de Repsol, alertaba en su última Junta de Accionistas sobre las posibles ligerezas del programa de transición ecológica del Gobierno. No ignoraba que el tema es tabú y, después de lanzar su manifiesto, quizás se haya percatado de que los colegas del sector se abstendrán de seguirle, aunque obviamente, en privado, alaben su valentía.

Por si las moscas, el presidente de la gran empresa petrolera avanza en la electrificación con la creación de  Repsol Electricidad y Gas, que cuenta ya con 870.000 clientes del kilovatio. Es también pionero en la instalación de estaciones de servicio para el repostaje rápido de vehículos eléctricos, en el tiempo en que se tarda en llenarlo de combustible.

Galán y Bogas compiten por el liderazgo ecológico

La sostenibilidad del planeta es un imperativo categórico basado en el instinto de conservación de la humanidad, pues de momento no tenemos disponible otro planeta donde refugiarnos. La tarea de limpieza de aires es prioritaria para la Unión Europea, que exige disciplina a los países miembros para acogerse a las energías verdes.

Sin embargo, hay que prevenirse de quienes se visten de verde, de quienes se lavan la cara para ocultar sus negros pecados contaminantes. Uno de los hechos que barruntan la burbuja es que los llamados y vendidos como “bonos verdes” tienen más demanda que oferta. El presidente de Iberdrola, Galán, y el CEO de Endesa, Bogas, pugnan por ser el líder de la transición energética 

Con el acuerdo sobre el cierre de las plantas nucleares que comparten en el cajón, ambas empresas han actualizado sus respectivos planes estratégicos en una carrera por exhibir renovables compitiendo en la publicidad de su compromiso ecológico. Por el momento, la que preside Ignacio Galán lleva la delantera. Iberdrola va a invertir 8.000 millones en España hasta 2022, de ésos 4.200 en renovables, lo que supone duplicar las inversiones sobre el plan original. Por su parte, la compañía que capitanea José Bogas, destinará a España 6.400 millones hasta 2021, 2.000 millones a renovables, un 50% por encima de las previstas inicialmente. La ‘guerra’ será larga, pero la primera batalla ya se libra, a golpe de parque solar, en Extremadura.

El aldabonazo del fondo soberano noruego

Un indicador no menos significativo de la explosión de lo verde es que el fondo soberano noruego, conocido como “el fondo del petróleo”, que administra el banco público Norges, el fondo estatal más importante del mundo originado en la explotación financiera de los grandes yacimientos noruegos, la principal fuente de riqueza del país, está abandonando a marchas forzadas el petróleo, el gas y el carbón, diversificando aceleradamente sus inversiones en sectores y países.
El Parlamento noruego ha aprobado por unanimidad la decisión de su fondo de desinvertir 11.000 millones de euros, que podrían alcanzar los 17.000, en gas y petróleo para volcarse en las renovables

Según fuentes del sector, recogidas por Miguel Ángel Noceda en un artículo publicado en ‘El País’, la medida se convertirá en la mayor desinversión en combustibles fósiles y la mayor inversión en energías renovables realizada hasta la fecha. “El fondo –comenta Noceda– es un gigante que posee un promedio del 1,3% de todas las empresas que cotizan en Bolsa en el mundo, lo que supone que la decisión va a tener una repercusión inevitable en los mercados internacionales”.

La diversificación le ha venido bien a la banca española, que no pasa por su mejor momento. El fondo noruego ha reforzado su presencia en España convirtiéndose en el segundo accionista de CaixaBank y tercero en el Santander y en el BBVA y manteniendo posiciones en el Sabadell. Fuera del sector bancario está presente en Iberdrola, Viscofan, Indra y Ence.  

Los hay que se disfrazan de verde

‘El Nuevo Lunes’ celebró el pasado martes unas jornadas en colaboración con Bancos y Mercados Españoles (BME) bajo el lema: “La Sostenibilidad lidera el futuro de la inversión”, inaugurada por la vicepresidenta de la CNMV, Ana María Martínez-Pina, en la que han participado destacados expertos en la materia.

En estas jornadas, que han sido seguidas con pasión por los asistentes que llenaban la sala de la Bolsa, se ha enfocado rigurosamente esta cuestión, resaltando los aspectos positivos de presente y las buenas perspectivas de lo auténticamente verde pero haciendo notar también los peligros que acechan y los abusos de los que se disfrazan de verde y los que se limitan a lavarse la cara con proclamas retóricas.

Obtener la tarjeta verde representa una importante ventaja competitiva y para conseguirla hay quienes recurren a argumentos de escasa consistencia, como el ejemplo expuesto por un ponente de un empresario que pretendía estar en vanguardia porque, alegaba, reciclaba el papel que utilizaba.

Recomendamos  a nuestros lectores que lean el cuadernillo  sobre este seminario que publicamos en este número de ’El Nuevo Lunes’.

... y todo El Nuevo Lunes en www.elnuevolunes.es

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