Nº 1784 lunes 17 de Junio de 2019


FINANZAS


BdE y BCE elevan la presión sobre la banca para que supere el 12% de capital mientras que las entidades creen que tanta exigencia empeorará el crédito

Banqueros contra supervisores a cuenta de la solvencia


No están los banqueros últimamente contentos con los supervisores. Y es que, en las últimas semanas, tanto desde Europa como muy especialmente desde el Banco de España, no deja de exigírseles que amplíen sus niveles de capital. Por lo que pueda venir. Lo cierto es que todos los bancos españoles superan los requisitos exigidos y creen que más capital puede reducir el crédito, pero tambien lo es, señalan los expertos, que están muy por debajo de la media de sus colegas europeos y, exceptuando Bankia, todos por debajo del 12% de ratio de capital ‘CET 1 fully loaded’, la cifra mágica de la solvencia.

Nuria Díaz

En sus últimas apariciones públicas, los responsables del Banco de España han elevado la presión sobre las entidades instándolas a mejorar sus ratios de capital, a tener más colchón, a repartir menos dividendos y a guardar más para cuando vengan mal dadas. Lo dijo la entidad en el reciente informe de Estabilidad Financiera correspondiente a primavera. En él se afirmaba que los dividendos repartidos en el período 2015-2018 representan el 1,8% de los activos ponderados por riesgos (APRs) del pasado ejercicio, con un pay-out en torno al 50%. El supervisor incide en que si la banca destina alrededor del 50% de sus beneficios a remunerar al accionista no serán capaces de generar el capital suficiente para hacer frente a una repentina demanda de crédito o a llevar a cabo nuevas provisiones sin perjudicar a su solvencia.

Por su parte, la subgobernadora Margarita Delgado recordaba hace unos días que la media española en el ratio de capital CET 1 fully loaded –el ratio que se usa para definir el capital de mas calidad, el que más capacidad tiene para absorber pérdidas- es del 11,5%. “La distancia de este ratio frente al resto de Europa ha pasado de 200 a 300 puntos básicos en los últimos cuatro años. La banca europea ha reforzado más su capital que nuestro país”, subrayó, e instó a los bancos a reforzar sus ratios de capital.

“La verdad es que desde hace algún tiempo son recurrente las sugerencias por parte del BdE o el BCE que instan a los bancos a mejorar los ratios de capital”, señala Nuria Álvarez, analista financiera de Renta 4. “En términos comparativos con el resto de sistemas financieros de los distintos países en Europa, señala, la banca española cuenta con el ratio de capital CET 1 más bajo, un 11,07% de media, frente al 14,44% de media en Europa”. Esta brecha es evidente pero Álvarez señala que en cierta manera hay un porqué. Y es que “también es cierto que la densidad de los activos ponderados por riesgo sobre el total activo es más elevada en los bancos españoles, lo que presiona más al cálculo del ratio. De forma generalizada, los bancos del Ibex y Liberbank cumplen con amplitud los requerimientos en el marco del proceso de revisión y evaluación supervisora (SREP) de 2019, por lo que en principio no cabe que se exija una mejora de los ratios cuando cumplen de sobra”.

Jose Luis Martínez Campuzano, portavoz de la Asociación Española de la Banca (AEB) también opina que no hay razón para tanta exigencia y señala que los bancos españoles presentan ratios de capital que están bien por encima de los niveles oficiales exigidos. “En la última década han triplicado los niveles de capital, lo que ha reforzado su solvencia. La estabilidad a medio y largo plazo del sector también descansa en unos niveles de eficiencia por encima de los europeos y modelos de negocio que proporcionan resultados recurrentes. Nuestros bancos han realizado durante la crisis un intenso proceso de saneamiento, recapitalización y reestructuración. Los activos dudosos al sector privado han disminuido un 60 % desde su máximo en 2013. En el caso de los activos adjudicados el descenso ha sido del 40 % desde el máximo alcanzado en 2012. Todo esto les ha permitido mejorar la calidad de los activos, ahorrar costes de gestión y aumentar la capacidad de financiación con unas condiciones muy favorables que es su razón de ser”, concluye.
Pese a esto, lo cierto es que la banca española quedó en el último lugar por ratios de capital de máxima calidad en los últimos test de estrés de noviembre del pasado ejercicio. Fernando Rojas, analista de Analistas Financieros Internacionales (AFI) señala que “la solvencia de la banca española es el gran ‘debe’ que tiene en la actualidad el sector español. Desde hace algún tiempo, el supervisor está haciendo hincapié en que la banca española tiene que mejorar las ratios de solvencia. A la luz de los datos que proporciona la EBA, es claro que la banca española a cierre de 2018 sale peor situada que el resto de sistemas bancarios a nivel de la Unión Europea”.

Álvarez apunta por su parte desde Renta 4 que “nos movemos en un entorno de elevada incertidumbre y con riesgos a la baja para el sector que hace más difícil la generación de capital. Asimismo, el mercado exige de manera implícita un nivel de CET 1 “fully loaded” del 12%, que es el nivel digamos de referencia del mercado. Si tomamos este nivel, hay algunos bancos que no lo alcanzan y que conseguirlo llevará tiempo”.

Del 11% al 12%

Concretamente y según los datos de los bancos todos están por debajo de esa cifra mágica de la solvencia que es el 12% excepto Bankia. Su ratio de capital CET1 fully loaded se situó en el 12,61%, tras aumentar 22 puntos básicos en el primer trimestre. Desde la entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri señalan que los riesgos dudosos han descendido 447 millones de euros en el primer trimestre del año (-5,3%), tanto por ventas como por reducción orgánica, hasta cerrar el periodo en 7.969 millones de euros. Los activos adjudicados brutos alcanzaron los 2.459 millones de euros al término del primer trimestre, con una evolución plana (-3 millones de euros) en el periodo, lo que unido a la caída de los dudosos sitúa el volumen de NPAs (dudosos y adjudicados) en 10.428 millones de euros brutos, lo que supone una reducción de 450 millones en el trimestre y 5.765 millones en los doce últimos meses.

El resto tiene ese 12% como objetivo. Es el caso del Santander, por ejemplo, que en su presentación de resultados del primer trimestre de este año señala que el Grupo mantuvo una ratio CET1 del 11,25%, en línea con su objetivo a medio plazo del 11-12%.

Es el caso igualmente de Caixabank cuyo plan estratégico tiene como objetivo para finales de 2021 una ratio de capital CET1 del 12%. Ahora mismo, la ratio Common Equity Tier 1 (CET1) se sitúa a 31 de marzo de 2019 en el 11,6 %. La cartera de adjudicados netos disponibles para la venta en España asciende a 813 millones de euros y el saldo de dudosos asciende a 10.983 millones de euros, lo que deja el ratio de morosidad en el 4,6%. Fuentes de la entidad que preside Jordi Gual señalan que “mantenemos unos niveles de solvencia altos y nuestros requisitos de capital por parte del BCE son del 8,75%, y, por tanto, tenemos un colchón muy elevado sobre lo que es el requisito de capital.  En el Plan Estratégico 2019-2021  ya comentamos que uno de los objetivos es sostener una rentabilidad elevada, incluso en un entorno de tipos estables, y mantener sólidos niveles de solvencia y liquidez. El Plan tiene como objetivo para finales de 2021 una ratio de capital CET1 del 12%”.

El BBVA tiene un ‘CET 1 Fully loaded’ a marzo del 11,35% y el Sabadell del  11,15%.
Rojas (AFI) señala que “está claro que la búsqueda de capital está llevando a las entidades a realizar esfuerzos en términos de ahorro de costes, control de los activos de riesgo, la aceleración de la venta de activos improductivos y la venta de activos no estratégicos”. “Pero, apunta, la otra lectura que cabría hacer es que, aún siendo cierto que las ratios de capital salen sensiblemente peores que el resto de sistemas europeos, en términos de apalancamiento (Volumen de capital CET 1 / Activo Total), España se sitúa por encima de los grandes sistemas (alemán, francés, italiano y británico). Esto deriva en el hecho de que haya un debate a nivel institucional en Europea y de manera internacional sobre los modelos internos de definición de los Activos Ponderados por Riesgos (APR). En este sentido, los modelos internos de las entidades españolas (las que puedan realizarlos) y las ponderaciones derivadas de las soluciones alternativas que están reguladas se ajustan más a los modelos de negocio de las entidades españolas que los europeos. Es por ello que, aunque no en relativo, sí en absoluto el volumen de capital que presentan las entidades españolas es superior al resto de sistemas bancarios europeos”.


¡Colchones anticíclicos para todos!

El Fondo Monetario Internacional (FMI) no se fía. Por eso, hace unos días instaba a los países a imponer un colchón de capital anticíclico a sus bancos. España está en el 0%, pero Francia, Suecia o Noruega ya lo tienen.

En Europa se decide los requisitos de capital (SREP y MREL -deuda anticrisis-) de forma discrecional, según el perfil de riesgo de cada banco. Además, el marco de supervisión deja espacio para que los entes nacionales, como el Banco de España, decidan sobre la conveniencia de implementar un colchón de capital anticíclico adicional (CCA) para la exposición crediticia local.

En España, el Banco de España aún no ha obligado a los bancos a tenerlo pero lo cierto es que, si como dice el refrán, a buen entendedor pocas palabras bastan, el gobernador Pablo Hernández de Cos, no dea de dar pistas de lo que lo tiene en mente. Por el momento les pide más capital. Lo del colchón, está por llegar.


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