Nº 1723 lunes 12 de marzo de 2018
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Deloitte señaló un “valor razonable” negativo de entre 2.000 y 8.000 millones de euros, muy inferior a los recursos propios del Popular, de unos 12.000 millones de euros

Manuel Conthe asegura que el MUR se excedió en el castigo al Banco Popular


  

El informe de Deloitte aún no se ha hecho público ni siquiera se reveló al Santander antes de que presentara su oferta, lo que permite a Conthe comentar que no es posible saber con certeza “cómo llegó a ese “valor razonable” negativo de entre 2.000 y 8.000 millones de euros, muy inferior al valor contable de los recursos propios del Popular  (que era de unos 12.000 millones de euros)”.
“Con independencia del escaso acierto de quienes dirigieron los destinos del Banco Popular en los últimos tiempos –concluye Manuel Conthe–, al cruel final del banco le resulta probablemente aplicable la célebre frase con la que dos economistas, Guillermo Calvo y Enrique Mendoza, resumieron la grave crisis cambiaria que sufrió el peso mexicano a principios de 1994: Petty Crime and Cruel Punishment (delito menor, castigo cruel).

■ N. L.

A Manuel Conthe que, entre otros cargos, ocupó el de presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), le adornan entre otras virtudes la de expresarse con libertad aunque ello le cueste el cargo y algunos disgustos. Ahora que no desempeña cargo público alguno se ha permitido criticar duramente la forma en que el Mecanismo Único de Resolución (MUR) ha “resuelto” al Banco Popular por las bravas contradiciendo las afirmaciones del Gobierno de que la crisis financiera sólo afectaba a las Cajas de Ahorros.

Explica Conthe en el Anuario del Euro que acaba de publicar la Fundación ICO con la colaboración del Instituto Español de Analistas Financieros

cómo el procedimiento de resolución exige que un experto independiente realice una “valoración razonable”, “prudente y realista” del activo y del pasivo de la entidad precisa de resolución. Señala Conthe que esa valoración debe ser económico-financiera, no una mera valoración contable.

“Pues bien –sostiene Conthe–, en el caso del Popular, el experto, de la consultora Deloitte, estimó que el valor económico-financiero del banco era negativo y rondaba los 2.000 millones de euros en el escenario base y los 8.000 millones en un escenario de tensión a pesar de que el patrimonio neto contable del banco del banco seguía siendo positivo”.

El informe de Deloitte aún no se ha hecho público ni siquiera se reveló al Santander antes de que presentara su oferta, lo que permite a Conthe comentar que no es posible saber con certeza “cómo llegó a ese “valor razonable” negativo de entre 2.000 y 8.000 millones de euros, muy inferior al valor contable de los recursos propios del Popular  (que era de unos 12.000 millones de euros)”.

Contradecía las afirmaciones del Gobierno de que la crisis sólo afectaba a las Cajas

Insinúa el expresidente de la CNMV que cuando el Popular rehusó en 2012 cualquier ayuda pública del FROB, el banco probablemente persiguió no sólo el interés de sus gestores, sino también el del conjunto de la banca privada española y del propio Gobierno, que pudieron argumentar que el problema de solvencia de las entidades de crédito se limitaba a las cajas de ahorros y no alcanzaba a los bancos privados, todos muy solventes. Y que, quizás por parecido motivo, el banco tampoco quiso traspasar activos inmobiliarios dudosos a la Sareb.

“El Popular –remacha– quedó, pues, para sosiego de muchos, en el lado de las instituciones “sanas” Y añade: “Tampoco insufló confianza, probablemente, la tempestuosa remoción del antiguo presidente del banco, Sr. Ron, por un Consejo de Administración dividido, que optó en diciembre  de 2016 por sustituirle por  el Sr. Saracho”.

Denuncia Conthe la filtración a Reuters de la presidenta de la Junta Única de Resolución (JUR)  [Elke König ] señalando que sería preciso “resolver” el Popular si no encontraba comprador, lo que aceleró el pánico. Se abrió así la posibilidad de que otros bancos optaran por adquirirlo a precio de saldo, sin OPA, durante el proceso de Resolución, impidiendo una “solución privada”.

Una conclusión demoledora: delito menor, castigo cruel

“Con independencia del escaso acierto de quienes dirigieron los destinos del Banco Popular en los últimos tiempos –concluye Manuel Conthe–, al cruel final del banco le resulta probablemente aplicable la célebre frase con la que dos economistas, Guillermo Calvo y Enrique Mendoza, resumieron la grave crisis cambiaria que sufrió el peso mexicano a principios de 1994: Petty Crime and Cruel Punishment (delito menor, castigo cruel).

Curiosamente, el Informe Anual del Popular del año 2016 incluye una cita del gran biólogo británico Charles Darwin que ayuda a entender ese cruel castigo: “No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor se adapta a los cambios”.

Conthe finaliza su análisis con un sentido epitafio: “Por desgracia, los directivos y consejeros del Popular no advirtieron  a tiempo que el nuevo Mecanismo Único de Resolución, precisamente por su agilidad y espíritu draconiano, supone un cambio que agrava ciertos riesgos para los bancos cotizados –especialmente para los medianos y pequeños–. El Popular no supo adaptarse a ese cambio y, abandonado a su suerte, no sobrevivió a los “dilemas de la resolución”.

Conthe dispara sobre Luis de Guindos aunque sin pronunciar su nombre al insinuar que cuando el Popular rehusó en 2012 cualquier ayuda pública del FROB, el banco probablemente persiguió no sólo el interés de sus gestores, sino también el del conjunto de la banca privada española y del propio Gobierno, que pudieron argumentar que el problema de solvencia de las entidades de crédito se limitaba a las cajas de ahorros y no alcanzaba a los bancos privados, todos muy solventes. Y que quizás por parecido motivo, el banco tampoco quiso traspasar activos inmobiliarios dudosos a la Sareb.
“El Popular –remacha– quedó, pues, para sosiego de muchos, en el lado de las instituciones “sanas”.

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