Nº 1719 lunes 12 de febrero de 2018


ECONOMÍA


De Guindos aventaja a Lane en su carrera a Fráncfort

El irlandés es el favorito del BCE por su perfil técnico pero el español tiene el apoyo decisivo de Francia y Alemania por su gestión económica

 

                

Este miércoles, los dos candidatos se enfrentarán a su primera cita con los órganos de Gobierno de la UE. Será ante el Comité Económico del Parlamento durante una comparecencia, a puerta cerrada, en la que ambos explicarán por qué son los mejores para ocupar la vacante del BCE. De Guindos, que encabeza las quinielas para hacerse con la plaza en Fráncfort, tiene a su favor haber gestionado una reestructuración sin precedentes del sistema bancario español mientras Lane exhibe una amplia experiencia en política monetaria y una trayectoria académica brillante.

Ana Sánchez Arjona

La primera cita de los dos candidatos a la vicepresidencia del BCE con los órganos de gobierno de la UE está prevista para el próximo miércoles 14 de febrero. Será ante el Comité de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo que tendrá, después de escuchar a Luis de Guindos y Philip Lane, que emitir su opinión sobre cuál de los dos es, a su juicio, el mejor para ocupar el puesto, aunque quizá ninguno convenza a los parlamentarios.

En todo caso. esa opinión llegará al Eurogrupo que será el encargado elegir el 19 de febrero a la persona que terminará sucediendo a Vítor Constâncio.

El Parlamento consigue así meter más de presión al proceso “Hasta ahora los procedimientos de elección de estas vacantes se iniciaban con la decisión del Eurogrupo nominando a una persona que después comparecía ante el Parlamento. En esta situación, el margen de maniobra de la Cámara era muy reducido y la posibilidad de explicar al Eurogrupo que su elegido no cumplían los requisitos planteaba una situación muy delicada” explican fuentes europeas. “Ahora, aunque opinión del Parlamento obviamente no es vinculante, si el Comité opta por uno u otro candidato, no dejaría de ser sensible, políticamente hablando, que Eurogrupo eligiera a una persona que no contara con el beneplácito de ese Parlamento”.

Así, con este interrogatorio o ‘encerrona’, tal y como algunos lo denominan, del próximo miércoles, se inicia la carrera de los dos candidatos que quieren ocupar el próximo 1 de junio el sillón que deja vacante el portugués.

Y aunque Roberto Gualtieri, pre- sidente del Comité, mostró el pasado diciembre su confianza en que hubiera una representación considerable de mujeres que aspiraran al cargo, lo cierto es que los dos contendientes son varones.

Luis de Guindos encabeza ahora mismo las quinielas para hacerse con la plaza en Fráncfort. El propio Guindos asegura que tiene ya todos los apoyos necesarios para garantizar que el puesto será para España.

Pero lo que parecía podía ser un paseo militar para el ministro de Economía se complicó en el momento en que Irlanda propuso a Philip Lane que tiene a su favor varias cosas. Se trata de una persona con amplia experiencia en el mundo de las auto- ridades monetarias, algo que Luis de Guindos no tiene, con un reconocimiento internacional en esta materia del que nadie duda. “Lane tiene una trayectoria fundamentalmente académica brillante”, aseguran los expertos consultados para recordar que Lane fue premiado por el Banco de España como el mejor economista joven menor de cuarenta años. Además se trata de una persona perteneciente a un país pequeño, el PIB de Irlanda representa una cuarta parte del español, lo que per- mitiría mantener los equilibrios internos de la Eurozona.

Aseguran los expertos que su candidatura es potente por tres motivos. El primero porque es Gobernador del Banco de Irlanda y, por tanto del Consejo de Gobierno del BCE desde 2015, por lo que ya conoce cómo funciona la institución. El segundo, porque es muy respetado técnicamente. La semana pasada el diario británico Financial Times le citaba como el mejor economista que hay actualmente en el BCE. Y el tercero, porque Irlanda es el único país fundador del euro que jamás ha ocupado ninguna de las seis sillas del Comité Ejecutivo del BCE.

Sin embargo, fuentes comunitarias aseguran que a lo que Irlanda aspira realmente a hacerse con el sillón de Peter Praet, actual economista jefe, que quedará vacante en 2019. Presentar su candidatura ahora sería la forma de preparar el terreno. “Lane es más joven y postularse ahora es una manera de estar ahí.

Por eso, en su caso, no obtener la vicepresidencia no sería un serio revés como sería en el caso de Guindos” explican desde el Parlamento Europeo para apuntar también que la preferencias del propio BCE se inclinan hacia el irlandés. “Un candidato que sea ministro en ejercicio, como ocurre con el candidato español, no es lo más conveniente porque la independencia del BCE es algo que se cuida mucho. Y aunque tiene solo un papel consultivo en este proceso parece que al Eurobanco le gusta más Lane sobre todo porque el vicepresidente está en un monetaria, en la que el Irlandés es experto, y en los próximos años, probablemente a finales de este, veremos la retirada de estímulos lo que supone la gestión de un proceso complicado que no tiene que truncar el crecimiento económico”. No obstante se da por descontado que el BCE no pondría palos en la rueda a la candidatura de Guindos si los ministros del Eurogrupo y los jefes de Estado y de Gobierno le eligen a él”.

Las posibilidades de que Luis de Guindos acabe ocupando la vicepresidencia del BCE se cifran en el potente apoyo que parece que el Gobierno alemán le ha prometido, también el Gobierno francés, y en que es el ministro más antiguo del Eurogrupo, círculo en el que parece tener un prestigio ganado después del tiempo que lleva allí. Hay que recordar que el ministro español decidió no competir el pasado mes de diciembre por ocupar la presidencia del Eurogrupo, apoyando al candidato portugués que finalmente se alzó con el cargo, después de haber sido derrotado en la anterior
ocasión en la que lo intentó.

A Luis de Guindos le avala su amplio su conocimiento de los mercados y el hecho de poder alardear de haber conducido a España, que estaba al borde del rescate cuando
él se hizo cargo del Ministerio de Economía, hasta situarse como el país que lidera en crecimiento económico en Europa.

No hay que pasar por alto las palabras del francés Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos de la Comisión Europea: “Luis es claramente un hombre que cuenta con grandes cualidades, un ministro de Finanzas con el que siempre he trabajado muy bien. Los que evalúen su candidatura no deben pasar por alto su trabajo al frente del Ministerio”.

Y es que,“Guindos tiene a su favor”, aseguran los expertos, “haber dirigido la reestructuración del sistema financiero español. De tal manera que, en un lado está un académico excepcional frente a alguien que ha tenido responsabilidad política de gestionar la reestructuración sin precedentes del sistema bancario español. Además, los alemanes están contentos con un ministro que ha aplicado, en buena medida, las recetas recomendadas por el Gobierno de Angela Merkel”. El respaldo del peso pesado de las economías europeas tiene además otra vertiente. Según varias fuentes que están al tanto de los movimientos de España para lograr recuperar presencia, y por lo tanto influencia en el BCE a través de la vicepresidencia, Alemania tiene prácticamente asegurado que va a obtener un puesto de relevancia en la institución de supervisión y de política monetaria europea: la presidencia. Pero tendrá que esperar todavía un año y medio para que Mario Draghi abandone su cargo.” Todo indica, a día de hoy, que recaerá en el presidente del Bundesbank, Jeans Weidmann. “La pareja Weidmann y Guindos parece gustar a los mercados”, aseguran los expertos para añadir que, sin embargo no hay que dar nada por hecho. El tamdem Weidmann- Guindos puede funcionar bien. El alemán es un tipo muy técnico, muy teórico y los dos podrían complementarse a la perfección”.

A favor de ese binomio está además que el actual responsable del Bundesbank “no se muestra, en sus discursos, especialmente restrictivo con respecto a la orientación de la política monetaria del BCE, al contrario de la postura defendida férreamente por el ex ministro Wolfgang Schäuble ahora presidente del Bundestag”.

 

Lo que supone ser vicepresidente del BCE, en todos los sentidos

■ “El cargo de vicepresidente del BCE es muy importante por dos grandes motivos”,
aseguran las fuentes consultadas, “estamos en un momento en el que la política
monetaria está lentamente cambiando de signo y se encamina poco a poco hacia una
retirada de los estímulos. El puesto es importante además porque las decisiones
de política monetaria las toma el Consejo de Gobierno que incluye los gobernadores de los bancos centrales nacionales y seis miembros del Comité Ejecutivo y el
vicepresidente que está en ese Comité. Así que, no se trata solo de que tengamos a una persona más en el Consejo de Gobierno sino que esta persona está en la pomada, en todo lo que se cuece en la institución”.

En concreto, la función que tiene encomendada el vicepresidente es convocar al Consejo de Gobierno del BCE y preparar las reuniones de política monetaria, con los datos que aporta el economista jefe.

Pero, más allá de eso, hay una cierta cintura a la hora de ejercer las funciones que está vinculada al perfil concreto de quien lo desempeña. “Dado su perfil como exgobernador del Banco de Portugal, la misión que desempeñaba Victor Constâncio como vicepresidente consistía en vigilar la reducción de activos improductivos de la
banca, la labor de investigación del BCE, así como velar por la estabilidad financiera”.

Una labor importante y de gran responsabilidad, sin lugar a dudas, que está
especialmente bien remunerada. Al próximo vicepresidente, le espera un salario base
de alrededor de 334.080 euros anuales, lo que cobró en 2016 Constâncio, sin contar derechos a complementos salariales por residencia oficial, hijos, educación, además de seguro médico. Se trata de cinco veces la retribución que tiene el
ministro de Economía, Industria y Competitividad.

Pero lo cierto es que Guindos o Lane aterrizarán en un Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo en proceso de cambios. Cuatro de sus seis miembros (Vítor Constâncio, Mario Draghi, Peter Praet y Benoît Coeuré) cumplen su mandato de ocho años entre este año y el siguiente, mientras que Yves Mersch termina en
2020 y Sabine Lautenschläger, la última en ser nombrada, se marchará en enero de
2022.

Destacado: Luis de Guindos, en su segundo asalto a un sillón europeo

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