Nº 1711 lunes 4 de diciembre de 2017
DESTACADO

 

Tras el despido de dos exministros, el Consejo de Administración del Santander se hace más joven, menos político y con más mujeres

Sólo quedan seis consejeros de Emilio Botín

    
Al cesar a Matías Rodríguez Inciarte, exministro de la Presidencia con Calvo-Sotelo, y a Isabel Tocino, que lo fue de Medio Ambiente con José María Aznar, el Consejo de Ana Botín es algo más joven –los cesados tenían 69 y 68 años, respectivamente–, menos político y con más mujeres. Anteriormente, la presidenta del Santander se había cargado al exministro  Abel Matutes. Ana Botín se reafirmará en esta política antipolítica si finalmente cesa Juan Miguel Villar Mir, exvicepresidente económico y ministro de Hacienda con Arias Navarro, que está imputado por sobornos al Partido Popular y que con sus 86 años es el decano del Ibex.

■ N. L.

Con la salida, debidamente compensada, del Consejo de Administración del Banco Santander, de Matías Rodríguez Inciarte y de Isabel Tocino, dos exministros,  y la incorporación de Ramiro Mato, jubilado por la BNP Paribas  al cumplir los 65 años, Ana Botín ha dada un paso más en  la liquidación del Consejo que heredó de su padre.

De los 14 consejeros del Santander con que contaba Emilio Botín cuando falleció, en septiembre de 2014, hace un trienio, sólo quedan seis, como en una novela de Agatha Christie aunque sin sangre. Los cesados son solo víctimas mercantiles que gozan de buena salud y que han sido debidamente compensados.

Sólo sobrevivieron seis

Del equipo de Emilio Botín permanecen su hija Ana, la actual presidenta; los vicepresidentes Rodrigo Echenique y Guillermo de la Dehesa, que fue secretario de Estado de Economía con Felipe González; y los vocales Juan Miguel Villar Mir, vicepresidente económico con Arias Navarro; el hermano de Ana, Javier Botín, y Esther Jiménez Salinas.

Aun con la permanencia de los dos expolíticos aludidos, al cesar a Matías Rodríguez Inciarte, exministro de la Presidencia con Calvo-Sotelo y a Isabel Tocino, que lo fue de Medio Ambiente con José María Aznar, el Consejo de Ana Botín es algo más joven –los cesados tenían 69 y 68 años, respectivamente–, menos político y con más mujeres, un tercio del órgano de gobierno.

Sólo Tocino combina la actividad política con la empresarial
Anteriormente, Ana Botín se había cargado al exministro  Abel Matutes. Es justo señalar que los cesados, salvo Isabel Tocino, llevaban muchos años apartados de la actividad política. Tocino es miembro del Consejo de Estado desde el año 2008, haciendo compatible de forma polémica el servicio político y los cargos empresariales, dos actividades perfectamente honorables ambas si se mantienen separadas. Así lo entendieron tanto Felipe González como José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, que tenían derecho a ocupar puestos en el alto organismo.  
Ana Botín se reafirmará en esta política antipolítica si finalmente cesa Juan Miguel Villar Mir, exvicepresidente económico y ministro de Hacienda con Arias Navarro,  que está imputado por sobornos al Partido Popular y que con sus 86 años es el decano del Ibex.

Saborosas compensaciones

Los despedidos el pasado martes desde Brasil han recibido, como indicaba antes, sabrosas compensaciones. Isabel Tocino ha sido designada vicepresidenta de Santander España y presidenta del Banco Pastor.  Lo importante es lo primero, pues la presidencia del Pastor es “un mientrastanto” , o sea, mientras desaparezca el banco gallego como ficha bancaria, quizás en un año.

Como se sabe, la compra del Banco Pastor, prácticamente quebrado, por el Popular fue uno de los grandes errores que llevaron a esta entidad a la ruina. El banco gallego había perdido la independencia convirtiéndose en una regional del Popular pero mantenía la ficha bancaria.

Se da la circunstancias de que uno de los consejeros que se han salvado, Guillermo de la Dehesa, fue consejero delegado del Pastor hasta 1995,  en los tiempos en los  que gobernaba la entidad la condesa de Fenosa. También resulta curioso que este prestigioso economista haya sido atrapado como accionista en la quiebra del Popular que ahora pertenece al banco que aconseja  de forma competente desde hace 15 años.




Es justo señalar que los cesados, salvo Isabel Tocino, llevaban muchos años apartados de la actividad política. Tocino es miembro del Consejo de Estado desde el año 2008, haciendo compatible de forma polémica el servicio político y los cargos empresariales, dos actividades perfectamente honorables ambas si se mantienen separadas. Así lo entendieron tanto Felipe González como José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, que tenían derecho a ocupar puestos en el alto organismo. 

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