Nº 1703 lunes 9 de octubre de 2017

DESTACADO

El juez Andreu no investigará a De Guindos, Linde, o Albella ni las maniobras de Del Valle, legionario de Cristo, para hacerse con el banco del Opus

Con la imputación de Ron, Saracho y compañía el ‘caso Popular’ entra en otra fase

 


¿Quién nombró a Saracho? Es una pregunta de perfil novelesco propio de las novelas policiacas que escribe con gracia Reyes Calderón, quien desde su puesto de consejera coordinadora gestionó la guillotina que descabezó a Ángel Ron. Predomina la idea de que la sugerencia de semejante fichaje fue de esta intrépida mujer, pero no se sabe si lo hizo por indicación del mexicano Antonio del Valle. Lo que sí se sabe es que al subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, y al ministro de Economía, Luis de Guindos, les pareció una idea maravillosa.

■ N. L.

La Audiencia Nacional ha dado un empujón al caso Popular al admitir a trámite tres querellas de las 30 presentadas por distintas víctimas contra Ángel Ron, Emilio Saracho, los consejos de administración del uno y del otro, de algunos grandes accionistas, entre ellos el mexicano Antonio del Valle, y de los auditores.

El juez Fernando Andreu, el instructor del caso Bankia,  que ha respondido positivamente a la petición del fiscal de Anticorrupción, Antonio Romeral, de que las admitiera,  investigará los posibles delitos de falsedades societarias; administración desleal; estafa de inversores y contra el mercado; falsedades documentales y apropiación indebida.

El juez investigará en piezas separadas los hechos que provocaron la quiebra del Popular, y quiénes se beneficiaron con sobresueldos, quiénes apostaron en corto en la Bolsa, aprovechándose de información privilegiada y

De momento, el juez Fernando Andreu, el instructor del caso Bankia, a
pesar de su independencia y laboriosidad fuera de dudas, no entrará en
las responsabilidades políticas que pudieran implicar al gobernador del Banco de España, Luis María Linde; al subgobernador, Fernando Restoy;
al presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Sebastián Albella; ni a las del ministro de Economía, Luis de Guindos. Una persona bien situada en la Comisión Europea nos decía que el caso Popular no se aclarará hasta que no caiga el Gobierno de Mariano Rajoy.

 

quiénes manipularon a la Prensa. Así como los dineros que pudieron llevarse impropiamente Ángel Ron y Emilio Saracho, entre otros procedimientos poco santos.

Se salvan Linde, Restoy, Albella y Luis de Guindos

De momento Andreu, un juez honesto y trabajador, no entrará en las responsabilidades políticas que pudieran implicar al gobernador del Banco de España, Luis María Linde; al subgobernador, Fernando Restoy; al presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Sebastián Albella, ni a las del ministro de Economía, Luis de Guindos. Una persona bien situada en la Comisión Europea nos decía que el caso Popular no se aclarará hasta que no caiga el Gobierno de Mariano Rajoy.

Hay pendientes numerosas querellas mercantiles en reclamación de indemnizaciones por el desastre pero lo prioritario en las estrategias de los bufetes de abogados es la vía penal, que aparte del castigo de los culpables, que siempre alivia un tanto el dolor de los perjudicados, permite exigir por la vía de urgencia la documentación necesaria para aclarar los hechos de distintas instancias reticentes a proporcionar información.

Asunto de novela policiaca: ¿quién propuso a Saracho?

No es probable que el juez Andreu, a pesar de su independencia y laboriosidad fuera de dudas, pueda entrar en detalles de la mala gestión. Ni castigar a Emilio Saracho por haber provocado con sus imprudentes palabras, increíbles en un hombre de la banca, aunque sea la de negocios como la J. P. Morgan,  la evasión de 14.000 millones de euros en depósitos.

Tampoco es probable que sepamos de qué mente privilegiada salió la feliz idea de contratar a este hombre, un personaje estrafalario, para presidir el sexto banco del país.

Ya se sabe que lo mismo que el éxito tiene numerosos padres, el fracaso es  huérfano. ¿Quién nombró a Saracho? Es una pregunta de perfil novelesco propio de las novelas policiacas que escribe con gracia Reyes Calderón, quien desde su puesto de consejera coordinadora, gestionó la guillotina que descabezó a Ángel Ron.

Predomina la idea de que la sugerencia de semejante fichaje fue de esta intrépida mujer, pero no se sabe si lo hizo por indicación del mexicano Antonio del Valle. Lo que sí se sabe es que al subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, y al ministro de Economía, Luis de Guindos, les pareció una idea maravillosa.
Tampoco es probable que el juez Andreu llegue a calibrar los avatares de las maniobras desplegadas por el empresario mexicano Antonio del Valle y sus mariachis, miembro de los Legionarios de Cristo, para hacerse con el poder del banco del Opus Dei.

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