Nº 1699 lunes 11 de septiembre de 2017


GUIA PARA SU DINERO


Caixabank y Sabadell sufren el secesionismo catalán

En la semana de la ‘desconexión’ ambos grupos financieros han cedidoentre un 6% y un 9% en el parqué

 

         

Las dudas expresadas por los principales bancos de inversión a propósito de la posible independencia de Cataluña han ido poco a poco calando en el mercado durante los últimos días, coincidiendo con la aprobación de las leyes de Referéndum y Transitoriedad en el Parlament. Los dos valores del Ibex que más han caído en los últimos cuatro días son CaixaBank y Sabadell, con recortes de entre el 6% y el 9%, respectivamente. Y el Ibex lleva varios días desmarcándose a la baja de las subidas de los principales índices europeos. No en vano, los analistas de Goldman Sachs han retirado a CaixaBank de su lista de valores europeos favoritos. Ambas entidades, por otra parte, han reducido la concentración del riesgo en Cataluña en 571 millones en el primer semestre.

■ M. Tortajada

Los últimos acontecimientos en el Parlament de Cataluña, en el que contraviniendo las advertencias del Tribunal Constitucional se han aprobado la Ley del Referéndum y de Transitoriedad pone contra las cuerdas al sector financiero y, en particular, a los bancos presididos por Josep Oliu (Sabadell) y Jordi Gual (Caixabank). Estos dos valores del Ibex son que más han caído en los últimos cuatro días  con recortes de entre el 6% y el 9%. Y el Ibex lleva varios días desmarcándose a la baja de las subidas de los principales índices europeos.
Los analistas de Goldman Sachs han retirado esta pasada semana a CaixaBank de su lista de valores europeos favoritos. La entidad financiera catalana deja de ser una opción recomendada de 'compra' por parte del banco estadounidense. Su consejo se reduce ahora a 'neutral'.

Desde Merrill Lynch, sus economistas en Londres consideran que en pleno desafío soberanista el principal castigo se está notando en la Bolsa española, principalmente en los bancos "con fuerte presencia en Cataluña", como CaixaBank y Sabadell. "No es sorprendente, ya que en caso de una secesión unilateral, la pertenencia al euro y el acceso a la liquidez del BCE podría estar en peligro", dice un informe de ese banco. Merrill no espera que se llegue a ese punto, pero indica que las fuerzas independentistas parecen dispuestas a ir "bastante lejos" en su desobediencia a las leyes y autoridades españolas. "Cuánto más lejos vayan, mayor el choque y mayor la potencial volatilidad para los activos españoles".

Por otra parte, los últimos informes de la banca revelan que CaixaBank redujo la concentración del riesgo en Cataluña en 571 millones en el primer semestre (un 0,92%), sobre todo en grandes empresas, y que Banco Sabadell registra una tendencia similar en los últimos doce meses (no en el semestre), al ver recortado el riesgo en su región de origen en 1.505 millones (un 3,9%), sobre todo en hogares. Y, aunque en ambos casos han negado que esta circunstancia tenga que ver con la posible independencia de Cataluña, ambas entidades tienen planes de contingencia para mover su sede fuera de Cataluña en caso de que se impusiera la voluntad de los independentistas. Así, el pasado enero, el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, advirtió: “No hay que pasar por la junta de accionistas para mover la sede social, y esto es una ventaja en el caso de que tengamos un riesgo y necesitáramos ponernos a cobijo de la UE”.

En este escenario ha pocos ha pasado desapercibido el silencio del sector. Hace dos años, la Asociación Española de Banca (AEB) y la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) alertaron de los riesgos que conllevaría la independencia de Cataluña. En ese caso, “las entidades bancarias con presencia en la comunidad catalana afrontarían graves problemas de inseguridad jurídica”, apuntaban en un comunicado conjunto. Ese comunicado no tenía precedentes, pero sí cosechó un buen número de reproches en algunos círculos políticos, sobre todo por aquellos partidarios de la independencia de Cataluña.

Repunte del riesgo país

Las noticias sobre el referéndum que la Generalitat quiere celebrar el 1 de octubre para decidir sobre la independencia de Cataluña han empezado a crear preocupación entre algunos inversores internacionales, generando un repunte de la prima de riesgo española.  En el último mes, la prima de riesgo de España ha subido de 100 a 116 puntos básicos, con algunos fondos moviendo posiciones hacia la deuda italiana. "El hecho de que la financiación de España se haya encarecido respecto a Italia refleja un creciente nerviosismo ante la disputa catalana, dado el alto riesgo subyacente", explica Gianluca Salford, analista de renta fija de JP Morgan.

La consultora Teneo Intelligence, por su parte, ha enviado una nota a los inversores de la City londinense con dos potenciales escenarios para Cataluña. Asigna un 70% de posibilidades a que no se llegue a celebrar el referéndum, haciendo que los pro-independentistas reajusten sus estrategias antes de convocar elecciones regionales después de seis meses. La otra opción, con un 30%, es que sí haya plebiscito y la participación supere la del celebrado en 2014. En este caso, las autoridades catalanas elevarán la presión convocando elecciones para formar un Parlamento constituyente.

Respecto a Cataluña, las tres grandes agencias de calificación sitúan la nota de Cataluña en bono basura. Moody’s desde mayo del año pasado mantiene su nota tres escalones por debajo del grado de inversión; S&P la fija a cuatro peldaños y Fitch, a dos. De acuerdo con los preceptos de Hacienda, la Generalitat no puede emitir deuda, pues incumpliría con la regla de venderla con un diferencial máximo de 50 puntos básicos respecto al Tesoro al mismo plazo.

El Ejecutivo catalán lleva sin vender deuda en el mercado mayorista –la de febrero de 2010 se colocó fundamentalmente a través de oficinas– desde 2009, cuando emitió 140 millones de euros a diferentes vencimientos.

También es una incógnita qué decisión tomarán las principales agencias de rating a finales de este mes cuando tengan que decidir si suben o no la calificación de España. Standard&Poor's revisará su calificación el 29 de septiembre y Moody's decidirá el 20 de octubre. Por primera vez desde la crisis, España podría recuperar el rating A, algo que el referéndum podría entorpecer.

Por otra parte, las grandes compañías extranjeras ya disponen de planes para trasladarse a otras regiones españolas en el caso de que el proceso independentista en Cataluña se haga realidad. Así, el presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España (Amcham), Jaime Malet, advertía recientemente  de que muchas de las empresas con sede en Cataluña cuentan con un "botón rojo" para trasladar su sede a otra comunidad en menos de 24 horas en caso de que la situación empeore repentinamente. "Hay empresas que tienen un mecanismo de cambio de sede social preparado con notarios y despachos de abogados. En 24 horas pueden cambiar su sede social. Es lo que llaman el botón rojo", señala.

Entre las empresas que forman parte de esta asociación y que tienen su sede en Cataluña se encuentran empresas de ambos países con intereses en los dos lados del Atlántico. Además de  los mencionados CaixaBank y Banco Sabadell, están Cocacola, Grifols, FCC, Abertis, Enagás, Nike, Schneider Electric, Clarivate Analytics, Zimmer biomet, Palex Medical, W. L. Gore & Associates, AIR-VAL, Clairfield Corporate Finance, Prologis o Grace.

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