Nº 1687 lunes 15 de mayo de 2017
EMPRESAS

El beneficio cae un 66%, los ingresos un 7,3%, mientras la deuda vuelve a subir un 14% pese a la cascada de desinversiones

OHL aún no ve la luz al final del túnel


El consejero delegado de OHL, Tomás García Madrid (izqda.), y su presidente, Juan Villar-Mir de Fuentes, en la Junta de Accionistas.

Si bien el estado de las cuentas ha mejorado con respecto al cierre de 2016, annus horribilis, en el que OHL registró unas pérdidas históricas de 432 millones, lo cierto es que la compañía que preside Juan Villar-Mir de Fuentes, no acaba de ver la luz al final del túnel. En el primer trimestre, el beneficio del grupo ha caído un 66%; los ingresos, un 7,3%; la caja no levanta cabeza y la deuda vuelve a subir un 14%, pese a la cascada de desinversiones. Con todo, la compañía es optimista con respecto a las previsiones para este año. Tanto, que en plena tormenta judicial y con la salida del consejero Javier López Madrid, imputado en la operación Lezo–  ha actualizado su Plan Estratégico con el ambicioso reto de de que las ventas y el ebitda crezcan un 30% y un 352% hasta situarse en 5.027 millones y 1.009 millones de euros, respectivamente.

 

Nuria Díaz

OHL ha presentado sus cuentas del primer trimestre con, según los analistas, más optimismo del que debieran. Si bien es cierto que vuelve a los números negros, después de haber cerrado 2016 con unas pérdidas históricas de 432 millones de euros, las cifras aún son débiles y no terminan de convencer al mercado. El grupo registra un resultado neto de 8,3 millones de euros en el primer trimestre, un 66,5% menos que un año antes, afectado –señala en su comunicación a la CNMV– por el tipo de cambio de divisas y, sobre todo, por las ventas de activos cerradas por la compañía en los últimos meses. Excluyendo el efecto de esas desinversiones que han cambiado el perímetro de consolidación, el beneficio habría alcanzado casi los 20. “Una cifra que –señalan fuentes del sector- , aunque supone dar la vuelta a como se cerró el año, sigue en la senda de bajos beneficios de la constructora acumula desde 2014 cuando el resultado del primer trimestre cayó por primera vez  un 14% hasta situarse en los 60,4 millones, que ahora, se quedan en algo más de 8”.

Los resultados aún renquean. Ángel Pérez, analista de energía en Renta 4, señala que “después del Investor Day de principios de abril esperábamos un mejor comportamiento de los resultados, veremos si en los próximos trimestres se elevan las adjudicaciones y permiten generar una mayor caja, así como una mejora en la rentabilidad”. “El grupo –continúa- sigue manteniendo como prioridad las reducción de la deuda neta, que vendrá por la rotación de activos maduros y la incorporación de un socio financiero que permita reducir las inversiones”.

En general, los analistas señalan dos elementos preocupantes en las cuentas. El primero, que la cifra de negocio también ha caído un 7,3% entre enero y marzo, hasta los 886,8 millones de euros, lastrada, principalmente,  por los descensos en el área de construcción y la reestructuración de su división industrial. El negocio constructor cayó un 11,7% hasta marzo, hasta facturar 623,6 millones, y contrajo un 74,5% su aportación al Ebitda, hasta 9,4 millones, descensos que el grupo achaca a la conclusión de importantes proyectos.  Por su parte, El negocio de construcción industrial, actualmente objeto de un ajuste y reestructuración, descendió un 8,1%, hasta 58,2 millones, y restó 12,8 millones al Ebitda. Desde Renta 4, creen que el débil resultado visto en Ingeniería y Construcción será compensado el resto del ejercicio por la reestructuración del negocio. “La cartera de proyectos asciende a 6.424 millones, casi 29 meses de ventas,  pero –señalan-  resulta complicado ver que se vaya a alcanzar la guía de la división, donde se fijó un compromiso de 4.437 millones en ingresos y 172 en EBITDA, es decir para alcanzarla deberían generar más de 1.200 millones por cada uno de los tres próximos trimestres en ingresos (frente  a los  733 millones del primer trimestre”.

En la información pública remitida a la CNMV, la consructora señala que en este área destaca el éxito en nuevas adjudicaciones durante el primer trimestre por 1.600 millones de euros, lo que representa un 50% del total adjudicado en 2016.

A vueltas con la deuda
Junto a la caída de los ingresos, la abultada deuda es la otra debilidad en las cuentas de OHL que más preocupa a los analistas. Y es que ha vuelto a subir un 14% pese a la continuada venta de activos de los últimos meses. Se incrementó en un 14% respecto al cierre de 2016, hasta los 3.332 millones de euros. El pasivo con recurso al grupo se situaba en 993,2 millones, lo que supone un incremento del 32,7%, y representa el 29% de la deuda total. La última, la venta del 2,5% de Abertis, obteniendo 330 millones de caja para reducir deuda sin recurso 273 millones y deuda con recurso el resto.

La compañía destaca en la información pública remitida a la CNMV  que en 2016, se cerraron desinversiones por un total de 1.590 millones euros de fondos netos, obteniendo plusvalías en todos los casos, por un total de 330 millones. En la misma información señalan que durante el primer trimestre de este año, únicamente se ha cerrado la venta del 2,5% de Abertis, obteniendo 330 millones de caja para reducir deuda sin recurso.

Las plusvalías de la venta del 51% de los hoteles de Mayakoba el pasado mes de abril por 138 millones –que ascienden a 16 millones– y del  17,5% de Canalejas  por 79 millones de euros en abril de 2017 –que serán de 29 millones de euros– no se registrarán hasta el segundo trimestre.
Los analistas estiman que con estas cifras, la caja no se llena al ritmo deseable, si bien es cierto que aprecian una tendencia positiva en la reducción de la deuda con respecto al mismo trimestre del pasado, cuando la deuda neta con recurso aumentó en cerca de 400 millones  y este año en 245 millones. Además, señalan desde Renta 4 “podríamos ver una mejora adicional en la deuda en caso de que en el segundo trimestre se proceda al cobro atrasado de unos 55 millones por dos proyectos, en Argelia y Chile”.

La compañía señalaba en la Junta General de Accionistas, que el objetivo para final de año es alcanzar un ratio de apalancamiento con recurso  de una vez EBITDA con recurso, gracias al plan de reducción de costes, las desinversiones y la generación de caja del negocio.

Mexico y Oriente Medio y ahora… ‘operación Lezo’

OHL vivió 2016 como un annus horribilis, con México como el principal de sus problemas. Si bien la CNMV mexicana acabó cerrando la causa por la que se acusaba a OHL de sobornos en el país, la de las posibles irregularidades contables de su filial mexicana, a cuenta de los peajes cobrados en su infraestructura más importante en el país: el Circuito Exterior Mexiquense.

Mientras lidiaba con sus problemas en México, venian a sumarse a la crisis, varias rescisiones de contratos en Oriente Medio, el más importante el del metro de Doha. Este y otros proyectos estan incluidos en lo que contablemente llama la constructora legacy projects –contratos sometidos a arbitraje internacional o discusión legal– y que   suman saneamientos por un importe de 2.934 millones de euros, correspondientes a 16 contratos. A estos hay que sumarles otros tres legacy especiales, por un importe total de 2.710 millones de euros. Se trata del corredor ferroviario Marmaray (Turquía); el hospital de Sidra (Qatar) y el Hospital Universitario de Montreal (Canadá)

Se cerraba así un 2016 difícil, pero el comienzo de 2017 tampoco ha traído buenas nuevas.
El pasado 21 de abril era detenido el consejero de OHL y yerno de Villar Mir padre, Javier López Madrid, después de que la Guardia Civil registrara la sede de la compañía. Puesto en libertad posteriormente pero imputado finalmente en la operación Lezo, implicado en el supuesto pago de una comisión de 1,4 millones de euros por el proyecto fallido del tren de Navalcarnero.

López Madrid abandonaba el Consejo de OHL justo antes de la junta de accionistas del pasado miércoles en la que no se hizo mención alguna a la susodicha dimisión.

La única alusión la realizó el presidente de la compañía, Juan Villar-Mir de Fuentes, al término de la misma, para dar cuenta del relevo de un "compañero" del consejo de administración

Posteriormente, tras la junta y en declaraciones a los medios, el consejero delegado, Tomás García Madrid señaló que  "OHL no esta salpicada, ni investigada, ni imputada ni nada parecido" por casos de corrupción.

"Salvo en términos reputacionales, no tiene ninguna otra consecuencia. Todos creemos, por la información que tenemos, que no hay ninguna ilegalidad", aseveró.

El empresario permanecerá no obstante como consejero delegado del Grupo Villar Mir y como presidente mundial del gigante metalúrgico Ferroglobe.

20 años después de que comprara Obrascón por una peseta y 41 desde que abandonara la vicepresidencia económica del Gobierno

Villar Mir se encuentra en la picota tras crear un potente grupo empresarial

Justamente 20 años después que comprara Obrascón por una peseta y tras una espectacular carrera empresarial, al viejo patriarca, de 86 años de edad, le llueven los escándalos. Probablemente fue la primera razón para que cediera el año pasado la presidencia de OHL a su hijo Juan Villar-Mir de Fuentes. Más que su edad, que a pesar de su alto guarismo no le mermaba energías. Era a este respecto como Emilio Botín, que aseguraba que moriría en el banco.

■ N. L.

“Conocí a Juan Miguel Villar Mir –recuerda el director de El Nuevo Lunes, José García Abad–  en junio de 1976, cuando él era vicepresidente económico del Gobierno de Arias Navarro y yo presidente de la Asociación de Periodistas e Información Económica (APIE).
Los periodistas económicos le habíamos invitado a un almuerzo y a mí, como presidente de la APIE, me correspondió hacer su presentación ante los compañeros y dirigir el coloquio. Pasé un duro trago pues esa misma semana le habíamos dedicado en la revista económica Doblón, de la que yo era subdirector, una portada con el nada sutil título de: “Donde pisa Villar no vuelve a crecer la hierba”. Yo traté de suavizar las cosas pero no pude aceptar su pretensión de que rectificara el juicio sobre su persona”.
Su carrera política fue breve. El cargo de vicepresidente en el primer gobierno tras la muerte de Franco sólo le duró seis meses, del 12 de  diciembre de 1975 al 5 de julio de 1976, pero su carrera empresarial fue fulgurante. Compró Obrascón, la “O” de OHL a Altos Hornos en 1987 por una peseta, completada con la adquisición de Huarte y Lain.
20 años después controla, auxiliado por la familia,  más del 60 por ciento de una constructora con una facturación próxima a los 5.000 millones de euros, y una plantilla de 30.000 empleados.

Le llueven los escándalos
Pero justamente 20 años después de su brillante operación financiera le llueven los escándalos, lo que probablemente fue la primera causa de que cediera el pasado año la presidencia de la compañía a su hijo Juan Villar-Mir de Fuentes. Más que el hecho de haber cumplido 86 años, pues a pesar de su alto guarismo se mantenía con fuerzas. Era a este respecto como Emilio Botín, que aseguraba que moriría en el banco.
Pero le han golpeado las acusaciones de corrupción en México, la rescisión de contratos en oriente medio, la salida del Ibex-35 y, sobre todo, la persecución por la justicia, no en términos evangélicos, sino por su supuesta aportación a las finanzas del Partido Popular.
El hombre que ha creado un imperio con presencia en medio mundo sufre estos días una corona de espinas. Vive todo un drama familiar que se refleja dramáticamente en los titulares de prensa que informan de las sospechas del juez Velasco de la implicación del patriarca en la operación Lezo, después de que tanto el exministro Zaplana como el constructor aparecieran vinculados a los chanchullos de quien fuera presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. 24 horas después de que se activara el operativo la Guardia Civil registraba la sede de la compañía.
 
Esconder al yerno en vísperas de la Junta
Aún con más dramatismo se presenta la detención por orden del juez Velasco de su yerno, Javier López Madrid, consejero de OHL, por el supuesto pago a Ignacio González de una comisión de 1,4 millones de euros, desde un banco suizo, por la contrata que OHL obtuvo del fallido proyecto de unión ferroviaria entre los municipios madrileños de Móstoles y Navalcarnero.
López Madrid se ha visto obligado a abandonar el consejo de OHL en vísperas de la celebración de la junta de accionistas que tuvo lugar el pasado martes. Sin embargo, el patriarca mantiene a su yerno como consejero delegado del Grupo Villar Mir, la matriz del holding familiar y como presidente ejecutivo de Ferroglobe.
En el gremio de las grandes empresas de la construcción e infraestructuras que integran el lobby SEOPAN nadie puede tirar la primera piedra sobre la utilización del maletín como vía de acceso a las contratas de obras públicas.

Combina con soltura el peloteo y el maletín
Villar Mir, que se ha ganado el título de pelota mayor del Reino, es un maestro en el arte de la seducción. Maneja con soltura el peloteo y el maletín. En un viaje a Argentina, donde este personaje tiene intereses, acudió a una recepción con la presidenta Kirchner. “Cristina, le dijo arrobado, eres la mejor presidenta que ha tenido y puede tener la gran Argentina”. Y después de hacerle una “previa” de una hora le formuló, humildemente, una observación: “Por cierto, presidenta, cada día hay más coches en las autopistas y los peajes siguen siendo los mismos. ¿No cree que podría­mos hacer algo?”. Por supuesto, Villar-Mir había atribuido sucesivamente la categoría de mejor presidente del Gobierno de España a José María Aznar,  a José Luis Rodríguez Zapatero y a Mariano Rajoy.
En una de las reuniones de la junta directiva de SEOPAN sus compañeros le hicieron algunos comentarios jocosos sobre su propensión al halago desmesurado. Villar-Mir los dejó planchados cuando les dijo muy serio: “Os estáis equivocando, un halago siempre es bien recibido”. Pero Villar-Mir, muy criticado por el dinero entregado a Luis Bárcenas, 530.000 euros, para la financiación ilegal del Partido Popular, y por alguna de sus aventuras empresariales, como la de Brasil, nunca ha sido el capo del sector.
Un directivo bancario dotado de fino sentido del humor confesaba a nuestro director, tal como cuenta en su libro El Malvado Ibex: “La verdad, Pepe, Juan Miguel te hace unos elogios tan desmesurados que no te los tragas. Pero los paladeas”.
No consiguió, sin embargo, seducir a los promotores del Consejo Empresarial de la Competitividad (la CEC, felizmente disuelta), que le puso bola negra que le impidió incorporarse al deseado club de los grandes magnates.
Su pequeño poder, por llamarlo de alguna forma, estuvo cimentado en sus pagos al rey Juan Carlos, quien le correspondió con el marquesado que lleva su nombre por “la destacada y dilatada trayectoria de don Juan Miguel Villar Mir al servicio de España y de la Corona”.

 

volver